agua embotellada de Whole Foods y vendida en Amazon contiene altos niveles de arsénico

El agua embotellada manufacturada por Whole Foods y que se vende en la mayoría de sus tiendas en Estados Unidos y por Amazon contiene niveles de arsénico potencialmente dañinos, según nuevas pruebas de Consumer Reports.

CR analizó docenas de marcas de agua embotellada y encontró que Starkey Spring Water, presentada por Whole Foods en 2015, tenía niveles de arsénico preocupantes, que oscilaban entre 9.49 y 9.56 partes por mil millones (ppb), al menos tres veces del nivel de cada otra marca analizada. Las regulaciones federales exigen a los fabricantes que limiten la cantidad de arsénico, un metal pesado potencialmente peligroso, a 10 ppb en el agua embotellada.

Los expertos de Consumer Reports creen que ese nivel no protege la salud pública de forma adecuada.

CR también analizó muestras de Starkey Spring Water en 2019 y encontraron niveles de arsénico que se acercaban o excedían el límite federal: 3 muestras oscilaban entre 9.48 y 9.86 ppb de arsénico; una cuarta parte registró 10.1 ppb. Esos resultados se citan en dos demandas pendientes sobre el contenido de arsénico de Starkey.

Beber una sola botella de Starkey probablemente no te hará daño, dice James Dickerson, Ph.D., el Director científico de CR. "Pero el consumo regular de incluso pequeñas cantidades de metales pesados durante períodos prolongados aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y puntuaciones más bajas de coeficiente intelectual en los niños, y también plantea otros problemas de salud", dice.

Los resultados de las pruebas llegan cuando CR y The Guardian US, la edición estadounidense de la organización mundial de noticias, lanzan un importante proyecto esta semana sobre los desafíos de obtener acceso a agua segura, limpia y asequible en este país. Eso incluye cómo el agua embotellada a la que recurren los consumidores a veces como alternativas no solo es más costosa, sino que no siempre es más segura.


Starkey Spring Water se encuentra en la posición extraña de ser legal cuando se pone en una botella pero, en ciertos estados, es ilegal si salió de un grifo en casa.


 “Yo pienso que el consumidor promedio estaría sorprendido de descubrir que están pagando un montón de dinero por agua embotellada, creyendo que es significativamente más segura que el agua de la llave. Y sin saberlo, ingiriendo niveles potencialmente peligrosos de arsénico”, dice Erik Olson, director estratégico de salud y alimentos en el Natural Resources Defense Council, una organización de defensa ambiental que ha investigado la calidad del agua embotellada.

Los hallazgos de CR destacan las inconsistencias con la forma en que el agua está regulada en los Estados Unidos. Las investigaciones sugieren que los riesgos para la salud derivados del arsénico pueden estar por debajo del límite federal de 10 ppb, especialmente en los niños, lo que provocó que dos estados, New Jersey y New Hampshire, redujeran el nivel a 5 ppb. Esos límites, sin embargo, solo aplican al agua de la llave.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA), que regula el agua municipal en los Estados Unidos permite a los estados establecer sus propios estándares para el agua del grifo, siempre y cuando sean al menos tan estrictos como el nivel federal.

Pero los reglamentos federales sobre el agua embotellada, que son aplicados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), generalmente prohíben a los estados crear límites más estrictos para los contaminantes en el agua embotellada.

Starkey Spring Water se encuentra en la posición extraña de ser legal cuando se pone en una botella pero, en ciertos estados, es ilegal si salió de un grifo en casa.

Un vocero de Amazon, los dueños de Whole Foods y que venden Starkey en línea por $1.99 en una botella de plástico, nos remitió al equipo de comunicaciones de la cadena de supermercados. Un vocero de Whole Foods le dijo a CR que la "mayor prioridad de la compañía es proporcionar a los clientes agua de manantial segura, de alta calidad y refrescante".

“Además de las pruebas anuales requeridas por un laboratorio certificado por la FDA, tenemos un laboratorio acreditado de terceros que analiza cada corrida de agua de producción antes de que se venda", dice el portavoz. "Estos productos cumplen con todos los requisitos de la FDA y se ajustan totalmente a las normas de la FDA para metales pesados".

Un vocero de la FDA dice que los niveles de arsénico que encontró CR en Starkey Spring Water cumplen con el estándar de la agencia para el metal pesado. La agencia también comenta que el arsénico es un elemento que ocurre de forma natural y que “no es posible eliminar el arsénico por completo del ambiente o del suministro de alimentos”.

The FDA adopted a standard that no bottled water in the United States can have over 10 parts per billion of arsenic.

Pero muchas de las 45 marcas de agua embotellada que los científicos de CR analizaron entre febrero y mayo de este año tuvieron cantidades indetectables de arsénico, demostrando que niveles más bajos son factibles, dice Brian Ronholm, el director de políticas alimentarias de CR y ex jefe del Servicio de Inspección e Inocuidad de los Alimentos del Departamento de Agricultura. Starkey Spring Water fue la única marca probada por CR que excedió los 3 ppb.

La FDA, que no ha actualizado su estándar sobre el arsénico en el agua embotellada en 15 años, dice que el límite actual garantiza que la calidad del agua embotellada sea, como mínimo, comparable a la del agua potable pública. El año pasado, CR instó a la agencia a reducir el límite federal de 10 ppb a 3 ppb, un nivel que protege más claramente la salud pública, especialmente la de los niños, dice Ronholm.

"Pagar una prima por un producto de calidad inferior y potencialmente con riesgo es el peor de los casos para los consumidores", dice Ronholm. "Cumplir con los niveles permitidos de arsénico por la FDA es una afirmación que suena hueca cuando se considera que es un estándar anticuado que es inferior al agua del grifo en ciertos estados. El estándar de la FDA necesita ser actualizado para ser más consistente con los objetivos de la salud pública".

Previos retiros del mercado de Starkey

Whole Foods presentó Starkey Spring Water en 2015. El director de operaciones, A.C. Gallo, les dijo a los inversionistas: "Es agua increíblemente prístina" que "fluye natural del suelo" de un manatial en Idaho. Ese punto se refuerza en la etiqueta del producto, que declara que Starkey está "hecho por la Madre Naturaleza".  

 Pero en diciembre de 2016, hay récords que muestran que se notificó a la FDA las pruebas realizadas por el regulador de agua embotellada de Florida que mostraban que Starkey tenía 11.7 ppb de arsénico, lo que está por encima del umbral de seguridad federal. Semanas después, pruebas adicionales encontraron 12 ppb de arsénico en muestras tomadas de otros lotes.

La FDA informó a Whole Foods sobre los resultados, diciendo que los hallazgos podrían justificar un retiro del mercado, y preguntó cómo planeaba responder la compañía, según los registros de la FDA obtenidos a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información (PDF). La FDA señaló los riesgos potenciales para la salud del consumo a largo plazo de agua embotellada que contiene arsénico, incluyendo cáncer, lesiones cutáneas, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Con el uso prolongado del producto durante muchos años, puede ocurrir una amplia variedad de efectos adversos", dijo el informe.

A finales del 2016 y al principio del 2017, Whole Foods respondió a los hallazgos retirando del mercado 2,000 cajas de Starkey Spring Water.

Desde entonces, las pruebas de la misma compañía (PDF) siguen mostrando niveles de arsénico de 8 a 9 ppb, menos que los niveles que CR encontró.

Una ley en California exige que las embotelladoras que venden en el estado tienen que proporcionar un informe fácil de leer dando detalles de la calidad de su producto, cuando los consumidores lo piden. Si el agua embotellada tiene niveles de arsénico superiores a 5 ppb, la empresa debe incluir en esos informes una cláusula de exención de responsabilidad en la que se señalen los niveles elevados. Los consumidores a menudo pueden encontrar los reportes en los sitios web de la empresa o al comunicarse directamente con el fabricante.   

“Los niveles de arsénico sobre 5 ppb hasta 10 ppb están presentes en tu agua potable”, dice el descargo de responsabilidad en el informe de Starkey Spring Water (PDF). “Aunque el agua potable cumple con el estándar actual de la EPA para el arsénico, contiene bajos niveles de arsénico”.

El Departamento de Salud Pública de California dice que se requieren advertencias para las aguas embotelladas con niveles de arsénico superiores a 5 ppb e inferiores a 10 ppb porque requiere declaraciones similares de los sistemas de agua de la comunidad, y quiere que las normas para el agua embotellada y el agua del grifo estén alineadas.

Estándares inconsistentes

Desde hace años se vienen realizando estudios que examinan el efecto del agua potable con niveles de arsénico inferiores a 10 ppb.

En un estudio de 2014 de la revista Environmental Health se descubrió que un nivel de arsénico de 5 ppb o más en el suministro de agua del hogar de un niño se asociaba con una reducción de 5 a 6 puntos en el coeficiente intelectual, en comparación con los niños que vivían en casas con niveles de arsénico inferiores a 5 ppb.

Y los investigadores en Dartmouth del Programa de Investigación del Superfondo de Metales Tóxicos han encontrado que la exposición a largo plazo a niveles más bajos de arsénico puede aumentar el riesgo de ciertos cánceres y puede estar relacionado con enfermedades cardíacas y diabetes.

Los reguladores de New Hampshire se basaron en parte en esa investigación cuando recomendaron en diciembre de 2018 reducir el límite de arsénico en el agua de la llave del estado (PDF) a 5 ppb. El nuevo límite entra en vigor el 1º de julio de 2021.


El agua con arsénico por encima de 5 ppb no debe usarse para “beber, cocinar, mezclar fórmula para bebés o en otras formas de consumo”.

Departamento de protección del medio ambiente de new jersey


Kathy Remillard, oficial de información pública del Departamento de Salud y Servicios Humanos de New Hampshire, dice que el estado ahora planea reducir el límite de arsénico para el agua embotellada distribuida en el estado a ese mismo nivel de 5 ppb.

Si bien los reglamentos federales sobre el agua embotellada generalmente se adelantan a las leyes estatales, la FDA confirmó que New Hampshire podía establecer un límite más estricto, siempre y cuando se aplique solo a los productos que se fabrican y se venden en el estado.

New Jersey también ha establecido, desde 2006, un límite de 5 ppb para el arsénico en el agua del grifo. El agua con arsénico por encima de 5 ppb no debe usarse para "beber, cocinar, mezclar fórmula para bebés o en otras formas de consumo", dice el estado en un aviso al consumidor.

Pero debido a la prioridad de la FDA sobre las leyes estatales, New Jersey no tiene planes de considerar limitar el agua embotellada a un límite de 5 ppb de arsénico, dice un portavoz.

‘Difícilmente lo que los compradores esperaban’

Después de que CR publicó los resultados de sus pruebas iniciales de Starkey Spring Water en 2019, varios consumidores emprendieron acciones legales contra Whole Foods, que se autodenomina la tienda de comestibles más saludable de los Estados Unidos.

David Berke, residente en California, compró el agua Starkey basándose en la "reputación y en la larga campaña multimedia de Whole Foods para la obtención y venta de productos seguros, sanos y saludables", según una propuesta de demanda colectiva que presentó el año pasado.

"Esto no es lo que los compradores de Whole Foods esperaban", alega la demanda. "El demandante y otros compradores del agua Starkey pagaron una gran suma, especialmente en comparación con el agua de la llave porque fueron y siguen siendo llevados a creer que Starkey Water es el agua embotellada más saludable y menos contaminada".

En los tribunales, Whole Foods ha negado las reclamaciones de Berke, diciendo que carecen de mérito y que son un intento por parte de él de "utilizar las leyes estatales de protección al consumidor para regular las cantidades de arsénico en el agua Starkey".

En una acción separada, los hermanos Lorenzo y Vienna Colucci de Illinois presentaron una propuesta de demanda colectiva contra Whole Foods por el nivel de arsénico del agua Starkey. Lorenzo Colucci es un sobreviviente de cáncer en etapa 4 "que está muy consciente de los peligros de los carcerígenos", según afirma la demanda.

"Si hubiera sabido que el agua contenía arsénico en cantidades mucho mayores que otras marcas comerciales, no la habría comprado", indica la demanda.

Whole Foods aún no ha respondido en la corte al caso de Colucci. Un portavoz dice que la compañía no comenta sobre el litigio pendiente. Carrie Laliberte, co-abogada de Berke y Colucci, también se negó a hacer comentarios, citando el caso en curso.

Lo que puedes hacer

Para encontrar información sobre la cantidad de arsénico y otros contaminantes en una marca particular de agua embotellada, comienza por buscar el informe de la prueba de calidad del agua de la compañía, que detalla los resultados de sus propias pruebas. Aunque no hay un depósito central de tales informes, CR ha reunido los informes publicados hasta principios de 2019 para numerosas marcas.

También podrías ir a la página web de la compañía para ver si hay un enlace directo a su propio informe. O revisar la etiqueta de la botella para ver la información de contacto. Busca marcas que informen sobre niveles no detectables de arsénico. Pero también asegúrate de revisar todo el informe para ver si hay otros contaminantes en la lista.


Whole Foods y Amazon: ¡Limpien su agua embotellada!

Diles que dejen de vender el agua hasta que se acabe el arsénico.


Si estás interesado en la calidad del agua del grifo, puedes verificar su calidad obteniendo una copia del informe anual de la empresa de servicios de agua local o haciendo que analicen el agua.

Y si tienes altas cantidades de arsénico u otros contaminantes, podrías usar un filtro de agua para tu agua potable. Lee más acerca de las pruebas de filtrado de agua de CR.

LA CRISIS DEL AGUA EN ESTADOS UNIDOS

Consumer Reports tiene una larga historia de investigación del agua en los Estados Unidos. En 1974, publicamos una histórica serie de 3 partes (PDF) que revelaba que los sistemas de purificación de agua en muchas comunidades no habían seguido el ritmo del aumento de los niveles de contaminación y que muchos suministros de agua de la comunidad podían estar contaminados. Nuestro trabajo contribuyó a que el Congreso promulgara la Safe Drinking Water Act (ley de agua potable segura) en diciembre de 1974.

Más de 45 años después, los Estados Unidos siguen luchando contra una peligrosa división entre los que tienen acceso a agua potable segura y asequible y los que no. Las comunidades de color a menudo se ven afectadas de manera desproporcionada por esta desigualdad. Consumer Reports sigue comprometida a exponer las debilidades del sistema de agua de nuestro país, incluyendo el cuestionamiento de la dependencia de los estadounidenses del agua embotellada como alternativa, y las implicaciones de seguridad y sostenibilidad de esta dependencia.

Además de nuestras investigaciones en curso sobre el agua embotellada, nos enorgullece asociarnos con nuestros lectores y los de the Guardian, otra institución dedicada al periodismo de interés público, para analizar la presencia de contaminantes peligrosos en muestras de agua de la llave de más de 100 comunidades de todo el país.

America’s Water Crisis (La crisis del agua en Estados Unidos) es el nombre que damos conjuntamente a este proyecto y a la serie de artículos que publicamos conjuntamente sobre los principales desafíos que muchos en los Estados Unidos enfrentan para tener acceso a agua segura, limpia y asequible. Compartiremos con ustedes los resultados de las próximas pruebas. Mientras tanto, puedes unirte a nuestra conversación sobre el agua en los medios sociales bajo el hashtag #waterincrisis.

Gwendolyn Bounds
Directora de contenido, Consumer Reports

Nota del editor: El análisis del agua embotellada para este proyecto fue posible gracias a la Fundación Forsythia, una fundación centrada en la promoción de la salud pública y la reducción de la exposición a sustancias químicas.


Inscríbete para recibir Salud y Bienestar, el nuevo boletín mensual que te ofrece todo sobre salud, nutrición, condición física ¡y mucho más!  Recibe contenido nuevo entregado directamente a tu correo electrónico.