Quesos como el queso fresco se relacionan con un brote de listeria

Los quesos frescos o suaves como el queso fresco, queso blanco, o queso panela han sido vinculados con 7 casos de listeriosis, una infección peligrosa causada por la bacteria llamada listeria monocytogenes, dijeron los CDC el viernes.

Las enfermedades ocurrieron en Connecticut, Maryland, New York, y Virginia. Las 7 personas que se enfermaron fueron hospitalizadas.  No se ha identificado ningún tipo específico o una marca particular, y los productos no se han retirado del mercado. 

De las 4 personas entrevistadas hasta ahora por la Administración de alimentos y drogas (USDA), 3 reportaron haber consumido al menos uno o más tipos de queso fresco, y las 3 personas dijeron que habían comido queso fresco.

¿Quién corre un alto riesgo?

La listeria representa un riesgo especial a las mujeres embarazadas.  Ellas tienen 10 veces más probabilidad que otras personas de contraer una infección de listeria, dicen los CDC. Casi el 20% de las infecciones en las mujeres embarazadas resultan en aborto espontáneo; y en casi el 3% de los casos, la listeriosis resulta en la muerte de los recién nacidos. 

También es más peligroso y potencialmente fatal para las personas mayores, niños pequeños y recién nacidos y personas con afecciones inmunodepresivas.  Es raro que las personas que no forman parte de estos grupos contraigan la listeriosis.

Los CDC recomiendan que cualquier persona en un grupo de alto riesgo evite todos los quesos frescos hasta que se identifique una marca o un tipo de queso. 

Para otras personas, si eliges comer estos quesos, asegura que la etiqueta diga “hecho con leche pasteurizada”.  Se sabe desde hace mucho tiempo que los quesos blandos hechos con leche cruda (no pasteurizada) son una fuente potencial de listeria. Sin embargo, los quesos blandos elaborados con leche pasteurizada también han sido fuente de brotes causados por la listeria.

“Si tienes este tipo de queso en tu refrigerador, tíralo y limpia muy bien el área donde lo almacenaste” dice Sana Mujahid, PhD, gerente de la seguridad alimentaria en Consumer Reports.  “A diferencia de la mayor parte de los patógenos que se transmiten por los alimentos, la listeria continúa creciendo en las temperaturas del refrigerador.  La bacteria que queda puede contaminar los otros alimentos almacenados en la misma área”.

Los síntomas de la infección por la listeria

Según los CDC, los síntomas de la listeria pueden aparecer de 1 a 4 semanas después de que alguien consuma el alimento contaminado, pero los síntomas también se han presentado el mismo día y hasta 70 días después.

Las mujeres embarazadas suelen experimentar síntomas similares a los de la gripe, como fiebre y dolores musculares. Otros también pueden tener fiebre o dolores musculares, junto con diarrea u otros síntomas gastrointestinales. Si la infección se propaga al sistema nervioso, también pueden experimentar rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio y convulsiones.

Debido al peligro para las personas en los grupos de alto riesgo, es importante consultar a un médico si experimentas estos síntomas y has ingerido este tipo de queso.