La novia promedio gasta más de $1,200 en su vestido de novia, según The Wedding Report, una publicación de la industria para novias. Y abundan las opciones más lujosas, exhibidas de manera prominente en páginas web y revistas de moda para novias.

El mensaje implícito para las novias parecer decirles que cuanto más gasten, más perfecto será el día de su boda.

La edición de primavera de 2016 de la revista The Knot, por ejemplo, presenta un vestido voluminoso de Galia Lahav por $21,000 dentro de su sección “Bodas Verdaderas”. (Eso es más de lo que mucha gente de la vida real gasta en todo la fiesta).

Eso nos llevó a preguntarnos: Cuando una novia flota hasta el altar en una nube de raso y tul, ¿los invitados realmente se dan cuenta de si pagó mucho o poco por su vestido?

Nuestro Desafío de Precios de Vestidos de Novia sugiere que no.

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ENGAÑADOS POR EL FRUFRÚ

Nos propusimos determinar si el precio y la elegancia realmente están relacionados. A fines de febrero, alquilamos o pedimos prestados 5 vestidos de novia con muy poco uso o nuevos, de fabricación reciente, con valores de venta estimados de entre $500 y $10,000, según las empresas proveedoras.

Nos esforzamos por llevar un control de vestidos con estilo similar para que la preferencia personal no formara parte de las evaluaciones. Luego les pedimos a colegas en nuestra sede de Yonkers, gente común y corriente que no es muy seguidora de la moda, que pusiera precio a los vestidos con sus valores al por menor. Dejamos que nuestros jueces amateur vieran los vestidos y tocaran la tela, pero no que los vieran por el revés ni que manipularan las prendas de ninguna otra manera. Participaron 89 mujeres y 54 hombres.

El único vestido que la mayoría de las personas identificó correctamente por su precio fue el menos caro: un vestido blanco brillante de David’s Bridal hecho en China. El 58% lo apareó bien con su precio: $500. Solo el 41% adivinó que un diseño de Vera Wang hecho completamente de seda, con un armado elaborado y producido en Estados Unidos fue el más caro, con un precio de $10,000. Los vestidos con un precio medio, el de $1,100 de Mary’s  Bridal, el de $3,200 de Winnie Couture, y el de $6,500 de Ines di Santo, confundieron a nuestros jueces aficionados. Más de la mitad pensó que el vestido de $3,200 valía $1,100 o menos, y el 85% pensó que el vestido de $1,100, el más adornado de todos, costaba $3,200 o más. Las mujeres acertaron con más frecuencia que los hombres, pero aquellas personas que habían salido a comprar un vestido de novia no eran necesariamente mejores jueces. Solo 2 de las 143 personas acertaron en los 5 precios.

DETRÁS DE LA COSTURA

No había lugar a dudas, los vestidos de mayor precio,  ambos de seda, estaban mejor elaborados. Nuestra experta en textiles, Pat Slaven, examinó cada vestido y encontró que los menos caros tenían menos bordes terminados y capas más ligeras de tul.

Además tenían muy poca o ninguna terminación a mano, no te daban una sensación tan suntuosa al probártelos y no incluían pequeños lujos como cierres o cremalleras invisibles. Sin embargo, nuestra experta concluyó que los 5 vestidos de nuestra prueba podían resistir un día y una noche de jolgorio.

SÉ CREATIVA

Puedes gastar menos y aun así verte fabulosa, y muy pocas personas sabrán lo que pagaste. Y si terminas enamorándote de un vestido caro de diseñador, considera comprar o alquilar uno usado. Borrowing Magnolia, la empresa en línea de la que alquilamos 4 de los  vestidos (con sede en Athens, Ga.), ofrece vestidos usados para vender o en alquiler con un gran descuento en comparación con sus precios originales. Las novias recientes pueden ofrecer sus propios vestidos en alquiler a otras y al hacerlo, pueden obtener un promedio de $535, según la empresa.

Otro servicio en línea que utilizamos, Nearly  Newlywed (con sede en Brooklyn, N.Y.), vende vestidos de diseñador nuevos y usados con descuento que se pueden limpiar y revender a través de la empresa después de la boda.

Otras opciones
Compra un vestido usado de una tienda de segunda mano. Tradesy y eBay también venden vestidos usados. (Ver “31 maneras de ahorrar”, más adelante, para obtener más detalles).

Lo más fundamental
Encontrar un modista con mucha habilidad para realizar las alteraciones.