Entre los factores que evitan que los adultos mayores reporten estas estafas está la gran humillación que sienten al darse cuenta de que los han engañado y miedo a represalias por parte de los estafadores que podrían haberlos amenazado para que no hablaran.

Muchos podrían no estar al tanto de que los han estafado. Un estudio de 2011 llevado a cabo en el estado de New York encontró que en un año, solo 1 de cada 44 casos fue reportado.

“Las víctimas a menudo se sienten profundamente avergonzadas,” dice Elizabeth Loewy, que encabezaba la  Unidad de Abuso a Adultos Mayores de la fiscalía de distrito y ahora es parte del departamento jurídico de EverSafe, un servicio de monitoreo de fraudes de adultos mayores.

“Les preocupa que si son vistos como vulnerables, perderán su independencia.”

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Además del trauma psicológico, el crimen puede afectar la salud de los adultos mayores. Un estudio de 2009 llevado a cabo con personas mayores de 65 años que participaron en el proyecto Chicago Health and Aging Project descubrió que las personas ancianas sujetas a abuso o negligencia, incluyendo explotación financiera, eran hospitalizadas en un porcentaje mayor que aquellos que no habían sido víctimas.

Muchas de las estafas con las que se engaña a las personas mayores no son diferentes a aquellas usadas con los jóvenes. Pero los criminales se esfuerzan por identificar a las personas mayores (ve “Anatomía de una estafa” más adelante). Un estafador inteligente que logra tener a un adulto mayor en el teléfono rápidamente le sacará información personal.

“Podrían decir que quieren enviar a la persona suministros médicos o que solo quieren verificar su información personal,” dice Hazel Heckers, una abogada de víctimas en el Buró de Investigación de Colorado.

“De cualquier forma, les piden su número de Seguridad Social.”

Para crear conexiones personales, usan técnicas de “espejeo”. “Dirán, ‘¿Eres un veterano? ¡Yo también soy veterano!’ “ dice Debbie Deem, una especialista en víctimas del FBI situada en Los Angeles que trabaja con víctimas de delitos financieros, incluyendo a adultos mayores.

Los halagos y las insinuaciones financieras son similares a las técnicas que ha visto que son utilizadas por traficantes sexuales que atraen a niñas muy jóvenes.

“Es una ocupación de bajo riesgo,” dice Jane Walsh, directora de la División de Protección de la Comunidad en la fiscalía de distrito del Condado de Boulder en Colorado.