Si piensas asistir a la universidad el próximo otoño, el plazo para la solicitud de ayuda financiera se aproxima rápidamente. Te conviene actuar con rapidez, porque se han implementado cambios al proceso que podría causar una competencia más intensa por los fondos de ayuda financiera.

A partir del 1º de octubre, todo estudiante que se inscriba o reanude sus estudios universitarios para el año académico de 2018-2019 podrá presentar su solicitud gratuita de ayuda federal para estudiantes (FAFSA, por sus siglas en inglés).

 

La FAFSA se usa para determinar si eres elegible para calificar no solo para préstamos federales, grants y programas de trabajo para estudiantes [work-study], sino también para préstamos estatales, becas y subvenciones a  nivel estatal. Las universidades también utilizan tu FAFSA para decidir si acaso te ofrecerán ayuda de la institución misma en base a tu situación económica. Hasta existen algunas organizaciones de becas que utilizan dicha información para calcular la cantidad de fondos que te asignarán.

Sigue los 5 pasos a continuación para presentar tu FAFSA sin tropiezos.  

Todos deberían llenar la solicitud

No asumas que el ingreso de tu familia es demasiado elevado para calificar para ayuda financiera. Todos los estudiantes deberían completar el formulario FAFSA, dice Shannon Vasconcelos, la directora de financiamiento universitario para College Coach, una firma de consultoría de admisiones a la universidad.

Sí, es cierto que tus ingresos cuentan como un factor para determinar la cantidad de asistencia por necesidad económica que se te podrá conceder, pero no existe límite alguno relacionado con los ingresos. Hasta las familias con los ingresos más elevados pueden calificar dependiendo de la institución a la que el estudiante se esté postulando, entre otros factores.  

En las universidades estatales, es probable que no califiques para recibir asistencia por necesidad económica si tu ingreso familiar es mayor a los $100,000 al año, dice Vasconcelos, quien solía estar encargada de la ayuda financiera en las Universidades de Boston y de Tufts. Pero ella explica que, en una universidad privada de mayor costo, es posible que califiques para recibir asistencia por necesidad económica si tu ingreso familiar suma hasta los $200,000.

La cantidad de hijos que tenga una familia, y cuántos de estos están inscritos en universidades simultáneamente, también tendrá un impacto considerable. También importa la edad. Para personas mayores, una gran cantidad de ahorros no dedicados a su jubilación se excluyen de los cálculos de ayuda financiera. (Los ahorros de jubilación, tales como los planes 401(k) no cuentan en la fórmula para determinar la ayuda financiera federal).

Sin importar cuál sea tu situación económica, también puedes optar por un préstamo federal para estudiantes. Aún si no piensas aceptar un préstamo por el momento, es importante que presentes tu FAFSA de todas formas en caso de que tu situación económica luego cambie, como por la pérdida de un empleo, por ejemplo, por la que podrías entonces calificar para recibir mayor ayuda. «Si no presentaste tu solicitud inicialmente, algunas universidades rechazarán toda solicitud de ayuda hecha posterior al plazo», afirma Vasconcelos.

Prepárate

Antes del 1º de octubre, hay pasos que ya puedes tomar para prepararte. Reúne la documentación que necesitarás para completar la solicitud: tu declaración de impuestos de 2016, tus formularios W-2, tus estados de cuenta bancarios, y los expedientes de todo otro activo financiero que mantengas. Necesitarás lo que llaman un FAFSA ID (nombre de usuario) para acceder al portal de ayuda financiera federal, donde completarás la solicitud.

Si apareces como dependiente en la declaración de impuestos de tus padres, por lo que deberás presentar su información, ambos tú y uno de tus padres deberán obtener sus FAFSA ID para acceder al sitio. Al registrar tu nombre de usuario, es posible que pasen hasta 3 días antes de que se te conceda acceso al sistema, así que no esperes hasta estar preparado para completar el formulario para designar el tuyo. Si vas a reanudar tus estudios, deberás presentar tu FAFSA cada año para recibir ayuda financiera, y es posible que tengas que actualizar tu contraseña, que vence cada 18 meses.

Ten en cuenta los plazos

Siempre deberías presentar tu FAFSA lo más pronto posible si deseas obtener la mayor cantidad de ayuda financiera, ya que algunas fuentes de ayuda se reparten a los primeros postulantes hasta agotarse. Sin embargo, la fecha en que se reciben las solicitudes de FAFSA cambió el año pasado, del 1º de enero al 1º de octubre.  

La nueva fecha permite más tiempo para que los estudiantes completen el formulario. Así, todo estudiante que requiera ayuda financiera tendrá mayor facilidad para calcular los costos implícitos entre las universidades que contempla. El plazo adelantado también ha instado a que más estudiantes se postulen para recibir ayuda. El volumen de solicitudes de FAFSA aumentó 9% desde el último año académico, según la Red Nacional de Acceso Universitario.

Pero no son solamente los plazos para ayuda federal que deberás marcar en tu calendario. Las universidades fijan sus propios plazos para la solicitud de ayuda financiera para que los estudiantes puedan considerar prioritariamente la ayuda que la institución brinda. Los estados también cuentan con sus propios plazos para solicitar ayuda financiera. Algunos mantienen plazos definitivos, mientras que otros estados asignan fondos hasta que se hayan agotado. Lo más antes que presentes tus solicitudes, tendrás más posibilidades de obtener fondos. (Consulta los plazos estatales aquí).

En tanto a los plazos para las solicitudes de ayuda financiera federal, tendrás hasta el cierre del año académico que estés cumpliendo actualmente para presentar tu FAFSA. (Es decir, el 30 de junio de 2019 será el plazo que corresponde al año académico 2018-2019). Pero ten en cuenta que los programas de trabajo [work-study] para estudiantes son concedidos a aquellos que presentaron sus solicitudes con anterioridad, así que conviene presentar la solicitud de ayuda federal lo más pronto posible también.

Usa las herramientas en línea

Antes en este año, debido a problemas con la seguridad de los datos,  el Departamento de Educación retiró una herramienta en Internet  que permitía generar datos fiscales directamente en la solicitud de FAFSA. Dicha herramienta había sido muy útil para las familias, que por otro lado hubieran tenido que buscar e ingresar sus datos fiscales manualmente. El IRS dice que ya resolvió el problema, y que la herramienta estará disponible por la web nuevamente cuando sea tiempo de presentar FAFSA. Sin embargo, debido a las medidas de seguridad que se emplearon, ya no podrás visualizar tus datos sobre ingresos e impuestos en el momento de generarlos.

«Es inquietante que uno no pueda visualizar las cifras, lo cual podría generar dudas con respecto a su exactitud», señala Vasconcelos. Ella igual opina que vale la pena utilizar la herramienta de generación de datos del IRS. Hay más posibilidades de cometer errores si ingresas las cifras tú mismo. Cualquier error podría causar una demora en la tramitación de tu solicitud, o hasta reducir el monto de fondos que obtengas, si presentas las cifras equivocadas.

Completa otras formas según sea necesario

Existen cientos de universidades privadas y algunos programas de becas que además requieren un formulario suplementario, el CSS/Financial Aid Profile, para calcular el monto de subvenciones, préstamos, y becas que asignarán. La forma CSS requiere que incluyas datos financieros más detallados. Por ejemplo, mientras la FAFSA de este año solo emplea información del año fiscal de 2016, el CSS Profile requiere que incluyas pronósticos de tus ingresos para 2017 y 2018. Asegúrate de que los datos en tu CSS correspondan con aquellos que se incluyeron en tu FAFSA. También consulta la sección de ayuda financiera en el sitio web de tu universidad para verificar si lo requieren.


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