Your membership has expired

The payment for your account couldn't be processed or you've canceled your account with us.

Re-activate

Maryland aprueba ley contra precios personalizados en supermercados

Defensores de los consumidores señalan que la primera prohibición de este tipo en el país incluye exenciones que favorecen a la industria y que podrían limitar su impacto en los precios de los alimentos.

Governor Moore of Maryland signs first surveillance pricing grocery ban
El gobernador de Maryland, Wes Moore, firmó la primera ley en Estados Unidos que limita los precios personalizados en los supermercados. Es probable que otros estados adopten medidas aún más estrictas.
Photo: Getty Images

Maryland se convirtió en el primer estado de Estados Unidos en prohibir los precios personalizados en los supermercados. Sin embargo, los defensores de los consumidores señalan que la ley, firmada por el gobernador Wes Moore, incluye varias exenciones que favorecen a la industria, lo que reduce el efecto de la medida y hace poco probable que los residentes de Maryland ahorren dinero en la compra de alimentos. 

Maryland es uno de varios estados donde este año avanza legislación para regular los precios personalizados. Hay proyectos de ley similares en California, Colorado, Illinois, Nueva Jersey y Nueva York, entre otros.

Moore impulsó la legislación después de que una investigación de Consumer Reports, publicada en diciembre, revelara que la app de entrega de comestibles Instacart fijaba precios diferentes para los mismos productos en las mismas tiendas y al mismo tiempo.La investigación encontró que esta práctica afectaba a clientes de Instacart que compraban productos populares, como el  pavo de Oscar Mayer y la mantequilla de maní de Skippy, en algunas de las cadenas de supermercados más grandes del país, incluyendo Albertsons, Costco, Kroger, Safeway, Sprouts Farmers Market y Target. En algunos casos, los precios de un mismo producto variaban entre compradores hasta en un 23%.

Tras el informe de CR, Instacart anunció que dejaría de usar el software que permitía estas prácticas de precios, y la Comisión Federal de Comercio, junto con los fiscales generales de California y Nueva York, iniciaron sus propias investigaciones.

La ley de Maryland, que entrará en vigor el 1 de octubre, prohibirá que los supermercados utilicen los datos personales de los clientes para aumentar los precios de forma individual. El fiscal general del estado hará cumplir la ley, con multas de hasta $10,000 por una primera infracción y de hasta $25,000 en caso de reincidencia.

“Las personas merecen saber que el precio que pagan no es diferente al del cliente que entró justo antes que ellas, ni del que entró justo después”, dijo Moore en la ceremonia de firma del proyecto de ley el martes.  “También merecen saber que sus datos no se usarán en su contra para cobrarles más”.

Moore testificó a favor de la Ley de Protección contra Precios Abusivos (Protection from Predatory Pricing Act) en dos audiencias legislativas, donde argumentó que los supermercados y las aplicaciones de entrega de alimentos estaban utilizando datos de los clientes para incurrir en “manipulación de precios”, calificando estas prácticas como “explotación” y señalando que los residentes de Maryland estaban “siendo perjudicados por ello”.

Grupos comerciales del sector minoristas y de supermercados, liderados por la Maryland Retailers Alliance, se opusieron al proyecto de ley en su fase inicial y trabajaron con la oficina del gobernador y legisladores estatales para incluir nueve exenciones a esta ley que prohíbe los precios personalizados. El objetivo, según Cailey Locklair, presidenta del grupo comercial, era redactar una un proyecto de ley que los minoristas pudieran cumplir sin afectar sus programas de lealtad y de descuentos. “A nuestros clientes les gustan los descuentos”, dijo Locklair, y añadió que cualquier cambio de precios engañoso o excesivo ya estaba prohibido por la ley de protección al consumidor que está vigente en Maryland.

Tres organizaciones sin fines de lucro que defienden los derechos de los consumidores,  American Economic Liberties Project, Tech Equity Action y Towards Justice, le pidieron a Moore que vetara por completo la legislación, al argumentar que sus disposiciones habían “debilitadas por definiciones favorables a la industria”, dejando “vacíos legales importantes”. Un portavoz del United Food and Commercial Workers International Union, que también pidió el veto, dijo que los legisladores de Maryland se quedaron cortos en sus esfuerzos por proteger a los clientes y a los trabajadores de prácticas abusivas de precios en los supermercados.

Consumer Reports decidió no respaldar la legislación de Maryland, dijo Grace Gedye, analista sénior de políticas de CR, quien ha testificado sobre varios proyectos de ley estatales relacionados con los precios personalizados.

"Imagina que eres una empresa y quieres ofrecer un precio solo a hombres mayores de 40 que compran los viernes y están dispuestos a pagar más por el cereal. Eso es un segmento. Tal como está redactada y definida esta ley, sólo aborda los precios ‘personalizados’, es decir, para una sola persona, y no el problema más común de la segmentación.”

Nina DiSalvo

Directora de Políticas de Towards Justice, una organización sin fines de lucro con sede en Colorado que aboga por los derechos de los consumidores.

Entre las exenciones más problemáticas, según defensores de los consumidores, está que la ley permite los precios personalizados cuando el cliente da su consentimiento, como cuando alguien acepta un extenso acuerdo de términos de servicio al comprar en línea o desde un dispositivo móvil. Diversas encuestas a consumidores han mostrado de forma consistente que la gran mayoría de las personas rara vez leen los términos comerciales y los formularios de consentimiento antes de aceptarlos.

La legislación también permite que las empresas “segmenten” a los clientes en grupos pequeños y dirijan a esos grupos precios y descuentos especiales. Defensores de los consumidores señalan que esta práctica, facilitada por la tecnología, utiliza datos personales para identificar qué productos es más probable que ciertos clientes paguen más, y cuando, no es muy distinta de los precios personalizados.

“Imagina que eres una empresa y quieres ofrecer un precio solo a hombres mayores de 40 que compran los viernes y están dispuestos a pagar más por el cereal. Eso es un segmento”, dice Nina DiSalvo, directora de políticas de Towards Justice, una organización sin fines de lucro con sede en Colorado que pidió a Moore vetar el proyecto de ley. "Tal como está redactada y definida esta ley, sólo aborda los precios ‘personalizados’, es decir, para una sola persona, y no el problema más común de la segmentación”.

El senador estatal Clarence K. Lam, un demócrata que representa partes de los condados de Howard y Anne Arundel, dijo que quedó fuera de las negociaciones finales sobre el proyecto y que la ley aprobada es una “mezcla de compromisos” y no es “tan sólida y contundente” como podría haber sido.

“Algunas de estas exenciones son bastante grandes”, dice Lam, quien finalmente votó a favor del proyecto. “¿Esto va a frenar los precios abusivos? Probablemente no”.

La oficina de Moore no respondió directamente a las solicitudes para comentario de CR sobre las críticas a la nueva ley e hizo referencia a las declaraciones públicas del gobernador.

Algunos críticos son optimistas de que la prohibición de precios personalizados de Maryland finalmente se fortalezca en futuras sesiones legislativas. Mike Houston, gerente general de la cooperativa de alimentos Takoma Park Silver Spring, en Maryland, que cuenta con casi 10,000 miembros, dice que el lenguaje ambiguo de la ley facilita que los minoristas y las empresas de alimentos sigan personalizando precios.

Aun así, Houston dice que la ley representa “un punto de partida que, con suerte, puede mejorarse”.


Derek Kravitz

Derek Kravitz is an investigative journalist on the special projects team at Consumer Reports. He joined CR in 2024, covering the digital marketplace. He has worked as a reporter and editor for more than 15 years and teaches at Columbia University. Three projects he has worked on, for The Washington Post and ProPublica, have been finalists for the Pulitzer Prize. Send him tips or feedback at derek.kravitz@consumer.org or via Signal: @derek_kravitz.31