¿Estás tomando demasiados medicamentos?
Cómo puedes asegurarte de recibir los medicamentos que realmente necesitas y evitar aquellos que conllevan riesgos
El número de medicamentos que se toman regularmente puede aumentar con sorprendente rapidez a medida que pasan los años. El adulto mayor promedio toma cuatro al día, y más del 15% toma ocho o más, según la Fundación John A. Hartford, dedicada al cuidado de las personas mayores.
Por supuesto que los medicamentos son importantes. Nunca dejes de tomar un medicamento recetado sin consultar antes a tu médico. Sin embargo, a medida que envejecemos, estos fármacos permanecen más tiempo en el organismo y pueden provocar más efectos secundarios, señala el doctor Michael Steinman, especialista en medicina geriátrica de la Universidad de California, en San Francisco. Cada año, los efectos adversos de los medicamentos provocan más de 600,000 visitas a la sala de urgencias entre personas de 65 años o más.
Los Criterios de Beers, una lista de medicamentos potencialmente inapropiados para adultos mayores elaborada por la Sociedad Americana de Geriatría (AGS, por sus siglas en inglés), incluyen cerca de 100 fármacos o clases de medicamentos. El año pasado, la AGS publicó unas directrices que incluyen alternativas más seguras. “A menudo, los médicos saben que un determinado medicamento no está recomendado para un adulto mayor, pero no tienen claro qué recomendar en su lugar”, dice Steinman, copresidente del panel que elaboró dichas directrices. A continuación, se detallan algunos medicamentos de uso común que generan preocupación.
Pastillas para dormir
Casi el 12% de las personas de 65 años o más afirman tomar regularmente pastillas para dormir, ya sean de venta libre o recetadas. Sin embargo, si los adultos mayores dejaran de usar estos medicamentos, reducirían en un 8.5 % la probabilidad de sufrir una caída a lo largo de su vida y en cerca de un 2% el riesgo de deterioro cognitivo, según un estudio de 2025 publicado en The Lancet Regional Health—Americas.
Déjalas de forma segura: Habla con tu médico sobre cómo reducir la dosis gradualmente; esto puede implicar disminuir la cantidad administrada durante un tiempo o tomar el medicamento noches alternas. “De lo contrario, tu cuerpo podría experimentar síntomas de abstinencia, lo que puede provocar aún más problemas para dormir”, señala Judith Beizer, doctora en Farmacia, PharmD, y profesora clínica en la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Salud de la Universidad St. John, en Queens, Nueva York.
Considera mejor lo siguiente: Lo ideal es centrarse en estrategias relacionadas con el estilo de vida y el comportamiento, comenta Todd Semla, doctor en Farmacia, PharmD, y profesor clínico asociado de geriatría en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en Chicago. Organizaciones como la AGS y la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño recomiendan la terapia cognitivo-conductual para el insomnio —que ayuda a cambiar los pensamientos y hábitos que empeoran el insomnio — como tratamiento de primera línea. También pueden resultar eficaces los programas en línea, como Insomnia Coach o SleepEZ.
Si necesitas ayuda mientras esperas a que la terapia cognitivo-conductual para el insomnio empiece a hacer efecto (lo que puede tardar hasta ocho semanas) consulta a tu médico sobre el uso a corto plazo de un medicamento para dormir que sea más seguro. Las directrices de la AGS recomiendan el ramelteón o la doxepina en dosis bajas.
Inhibidores de la bomba de protones
El uso de inhibidores de la bomba de protones (PPIs, por sus siglas en inglés) recetados para la enfermedad por reflujo gastroesofágico se duplicó con creces en Estados Unidos entre 1999 y 2018, principalmente entre personas de 55 años o más, según un estudio de 2023 publicado en la revista Pharmacoepidemiology & Drug Safety. Sin embargo, no se recomienda que las personas mayores utilicen los inhibidores de la bomba de protones, ya sean de venta libre, como el omeprazol (Prilosec OTC o genérico), o recetados, como el dexlansoprazol (Dexilant o genérico), durante más de ocho semanas. Estos fármacos aumentan el riesgo de deficiencia de vitamina B12, hierro, calcio y magnesio, y se han relacionado con fracturas óseas, demencia e infecciones por C. difficile.
Déjalos de forma segura: Para evitar un rebote de los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico, trabaja con tu médico para reducir la dosis gradualmente.
Considera mejor lo siguiente: Para los síntomas, Steinman recomienda un producto de venta libre para la acidez que contenga alginato, como Gaviscon. Si sientes molestias por la noche, puedes añadir un bloqueador de ácido de venta libre, como la famotidina (Pepcid o genérico), según sea necesario. Además, no fumes ni comas en las tres horas previas a acostarte, evita los alimentos desencadenantes del reflujo, como las carnes grasas o los cítricos, y eleva la cabecera de la cama.
En algunos casos, es posible que tu médico decida mantenerte el tratamiento con inhibidores de la bomba de protones; por ejemplo, si el revestimiento del esófago ha sufrido daños permanentes debido a una enfermedad por reflujo gastroesofágico crónica. “A menudo podemos tratar con éxito a los pacientes utilizando la dosis más baja posible de inhibidores de la bomba de protones, sobre todo si prestan mucha atención a su estilo de vida”, comenta Steinman.
Analgésicos
Casi el 30% de las personas mayores con artritis informan que consumen analgésicos a diario, según un estudio de 2024 publicado en la revista Journal of Applied Gerontology. Los opioides y los relajantes musculares recetados pueden provocar mareos y somnolencia, expone Steinman. El uso habitual de medicamentos de venta libre, como el ibuprofeno (Advil o genérico) y el naproxeno (Aleve o genérico), puede aumentar el riesgo de hemorragia gastrointestinal, insuficiencia renal, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.
Déjalos de forma segura: Puedes suspender los antiinflamatorios no esteroideos en cualquier momento, así como los opioides y los relajantes musculares, si los has tomado durante menos de siete días, señala Beizer. De lo contrario, habla con tu médico para establecer un plan de reducción gradual de la dosis.
Considera mejor lo siguiente: Para las molestias musculoesqueléticas agudas, el paracetamol (Tylenol o genérico) es la opción más segura, explica Steinman. También puedes probar antiinflamatorios de uso tópico de venta libre, como el diclofenaco (Voltaren o genérico). Para el dolor crónico, la AGS recomienda ejercicio, fisioterapia y terapia cognitivo-conductual.
Antihistamínicos
Los antihistamínicos de venta libre más antiguos, como la difenhidramina (Benadryl o genérico) y la clorfeniramina (Chlor-Trimeton o genérico), pueden aliviar las molestias de las alergias, pero también pueden provocar ansiedad, confusión, sedación y visión borrosa. Asimismo, se los ha relacionado con la demencia.
Déjalos de forma segura: Puedes dejar de tomarlos sin preocuparte por el efecto rebote, afirma Beizer.
Considera mejor lo siguiente: Los aerosoles nasales con esteroides de venta libre, como la fluticasona (Flonase o genérico), son útiles, pero requieren semanas para empezar a hacer efecto. Mientras tanto, puedes utilizar un antihistamínico de venta libre más reciente, como la loratadina (Claritin o genérico) o la cetirizina (Zyrtec o genérico). “No tienen los mismos efectos secundarios que los antihistamínicos más antiguos”, dice Beizer. Las gotas para los ojos de venta libre, como el ketotifeno (Alaway), pueden aliviar la picazón en los ojos. Un enjuague o aerosol nasal de solución salina puede ayudar a eliminar los alérgenos de la nariz.
Por qué es fundamental revisar la medicación
Los expertos recomiendan revisar todos tus medicamentos, incluidos los productos de venta libre y los suplementos dietéticos, con tu médico o farmacéutico una vez al año. Esto ayuda a garantizar que las medicinas y las dosis actuales sigan siendo adecuadas y que no interactúen entre sí ni dupliquen sus efectos. “A menudo, a un paciente se le receta un medicamento como un inhibidor de la bomba de protones para la enfermedad por reflujo gastroesofágico durante un periodo breve, pero nunca se le indica que lo deje de tomar”, señala Todd Semla, doctor en Farmacia, PharmD. (Esto incluye los medicamentos recetados por profesionales distintos de tus médicos habituales. Un estudio de 2026 publicado en JAMA Internal Medicine reveló que a una de cada 15 personas de 65 años o más recibe un medicamento inapropiado después de salir de la sala de emergencias). Consulta a tu médico antes de modificar tu régimen de medicación. “Si interrumpes el tratamiento demasiado rápido, pueden aparecer síntomas de rebote”, advierte Judith Beizer, doctora en Farmacia, PharmD.
Nota del editor: Este artículo apareció publicado originalmente en la edición de agosto de 2026 de Consumer Reports On Health.