Los mejores protectores solares en aerosol de 2026
Estos son los mejores según las pruebas de CR. Además, consejos para que la aplicación del protector solar en aerosol sea más segura y eficaz
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Muchas personas, tanto niños como adultos, prefieren usar protector solar en aerosol. Es más fácil de aplicar y perfecto para cubrir zonas difíciles de alcanzar (como el cuero cabelludo, la nuca, los hombros y la parte superior de los pies). Además, algunos dicen que estos protectores solares son más ligeros y menos pegajosos que las lociones.
Pero los protectores solares en aerosol también tienen una desventaja. Si no tienes cuidado, podrías no aplicar suficiente producto para protegerte adecuadamente, especialmente en días ventosos. La exposición al benceno también puede ser preocupante. En los últimos años, algunos protectores solares en aerosol han sido retirados del mercado por estar contaminados con esta sustancia química, conocida por causar cáncer.
¿Cómo puedes aprovechar los beneficios de los aerosoles y reducir los riesgos? Sigue estos consejos y revisa los protectores solares en aerosol con mayor puntuación en las pruebas de CR.
Consejos para aplicar protector solar en aerosol
Ten cuidado de dónde usas los aerosoles. “Asegúrate de aplicar el protector solar en aerosol en un área bien ventilada”, dice Ashita Kapoor, directora de seguridad de productos de Consumer Reports. Los aerosoles pueden causar irritación pulmonar si los inhalas accidentalmente. Algunos aerosoles contienen dióxido de titanio, que, al inhalarse en grandes cantidades, se ha relacionado con el cáncer en estudios con roedores. Además, los aerosoles son inflamables. “Al aplicar el protector solar en aerosol, asegúrate de no estar cerca de una parrilla ni de ninguna otra fuente de calor o llama abierta”, dice. Incluso después de que el protector solar en aerosol esté bien aplicado y seco, debes mantenerte alejado del fuego.
Evita usar aerosoles en niños. Dado que los niños son más propensos a moverse cuando uno los rocía, permitiendo que el aerosol se dirija sin darse cuenta hacia sus caras y sea inhalado, CR recomienda que los padres y cuidadores eviten usar protectores solares en aerosol con ellos a menos que no haya otro producto disponible. Y si tienes que usar un aerosol, rocía el producto en tus manos y frótalo sobre la piel del niño.
Mantén los aerosoles alejados de tu cara. Para evitar la inhalación de ingredientes potencialmente peligrosos, nunca rocíes protector solar directamente en tu cara. En su lugar, rocíalo en tus manos y frótalo, asegurándote de evitar tus ojos y tu boca.
Mantén la boquilla cerca de la piel y rocía generosamente. Se necesita aproximadamente una onza de protector solar para cubrir completamente el cuerpo de un adulto. Pero con un aerosol es difícil ver la cantidad que estás aplicando, lo que crea la posibilidad de que uses demasiado poco y te saltes alguna parte. Una buena regla general es rociar hasta que la piel brille.
Frótalo bien. Debes extenderlo sobre la piel durante al menos 10 segundos para obtener una capa uniforme de cobertura, dice la doctora Mona Gohara, MD y profesora clínica asociada de dermatología en la Facultad de Medicina de Yale. “De lo contrario, inevitablemente se te escaparán algunas partes”, dice.
Evita los aerosoles en días ventosos. “En los días de viento, quizá estés protegiendo más el aire que tu piel”, dice Gohara. Según un informe de 2021 publicado por la Universidad Griffith de Australia, hasta el 79% de la protección solar en aerosol puede perderse en condiciones de viento moderado en la playa, y el aerosol puede soplar más fácilmente en la cara. Si no tienes otro protector solar, aplícatelo en las manos antes de frotarte el cuerpo.
Los mejores protectores solares en aerosol
Estos protectores solares en aerosol encabezan nuestras calificaciones. Los miembros de CR pueden consultar nuestras calificaciones completas de protectores solares para docenas de productos en loción, aerosol, faciales y en barra.
Cómo evalúa CR los protectores solares
Solo evaluamos protectores solares de amplio espectro etiquetados con un SPF de 30 o superior. La mayoría de los protectores solares son resistentes al agua. Sin embargo, dado que algunos protectores faciales están diseñados para el uso diario —y no únicamente para cuando se va a nadar o a sudar— algunos de los productos que evaluamos no son resistentes al agua. En nuestras calificaciones hemos indicado claramente cuáles lo son (y durante cuánto tiempo) y cuáles no.
CR utiliza un protocolo de pruebas modelado a partir del que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) exige a los fabricantes de protectores solares. Sin embargo, como con todos los productos que sometemos a prueba y que cuentan con estándares gubernamentales o industriales, utilizamos dichos estándares como referencia y hemos desarrollado nuestra propia metodología para identificar diferencias en el rendimiento y ofrecer a los consumidores una evaluación comparativa.
“Compramos los protectores solares para nuestras pruebas directamente de los estantes, tal como lo harían los consumidores”, dice Susan Booth, quien supervisa nuestras pruebas de protectores solares. “Utilizamos tres muestras —preferiblemente de diferentes lotes de fabricación— de cada producto”.
Para el SPF, probamos los protectores solares en tres personas, menos de lo que exige el protocolo de la FDA, pero nosotros utilizamos un análisis estadístico para verificar nuestros resultados.
Para comprobar el SPF en protectores solares resistentes al agua, un técnico aplica una cantidad estándar de cada producto en un rectángulo de 2x3 pulgadas en la espalda de un panelista. Después, se sumergen en agua durante 40 u 80 minutos, según la resistencia que indique el producto. (Realizamos la prueba de la inmersión en agua únicamente para los protectores solares resistentes al agua, ya que, si un protector solar resiste en la piel mojada, debería resistir también en la piel seca). Luego, exponemos secciones más pequeñas del rectángulo a cinco o seis intensidades de luz UV simulada, según la rapidez con la que se quema la piel del panelista sin protección. (También utilizamos un protector solar de referencia con rendimiento probado para garantizar la precisión.) Un día después, un técnico examina la piel para detectar enrojecimiento y determina el SPF del protector solar.
Las pruebas para los protectores solares no resistentes al agua implican los mismos pasos —aplicar el protector solar, exponer la piel a la luz UV y examinarla al día siguiente— a excepción de la inmersión en agua.
Para que un protector solar pueda ser etiquetado como de amplio espectro, la FDA exige que proteja tanto contra los rayos UVA como contra los UVB. Para comprobar la protección UVA, aplicamos el protector solar en placas de plástico, las exponemos a la luz UV y medimos la cantidad de rayos UVA y UVB que absorben. Dicha información se utiliza para calcular nuestra puntuación de protección UVA.
Esta prueba es similar a la utilizada en la prueba de longitud de onda crítica que la FDA exige a los fabricantes de protectores solares realizar para etiquetar sus productos como de amplio espectro. Pero aplicamos los resultados de manera diferente. La prueba de longitud de onda crítica es una prueba de “aprobado o reprobado” y, al igual que se puede aprobar un examen con una calificación de A o de D, algunos protectores solares cumplen una función mucho mejor que otros a la hora de proteger contra los rayos UVA. Por ello, utilizamos un método similar al empleado en otros países, el cual nos permite medir la longitud de onda crítica y el nivel de protección contra los rayos UVA que ofrece un protector solar.