prueba de la salud renal

Los científicos desarrollan actualmente nuevas formas de evaluar la salud renal que no hacen suposiciones potencialmente perjudiciales basadas en la raza del paciente.

Las pruebas de laboratorio rápidas y habituales para detectar problemas renales producen un número, llamado eGFR, que luego se ajusta de forma ascendente hasta en un 21% si el paciente es de raza negra. Se basa en décadas de investigación que muchos expertos ahora consideran erróneas, y podría hacer que un médico concluya que los riñones de un paciente negro funcionan mejor de lo que realmente lo hacen.

Pero en vista de que la raza no es una categoría biológica como el sexo o la edad, muchos especialistas en riñones dicen que no debería ser parte de este análisis de sangre ampliamente utilizado. Su uso podría causar diferencias perjudiciales en la forma en que se trata a los pacientes, retrasando potencialmente el acceso de los pacientes de raza negra a la atención especializada o incluso ralentizando su camino para ser colocados en una lista de espera para un trasplante de riñón que les salve la vida.

Una prueba médica descrita en un nuevo artículo de investigación publicado en el American Journal of Kidney Diseases combina cuatro análisis de sangre diferentes para llegar a una estimación más precisa de la eficacia con la que los riñones de una persona filtran su sangre, que es lo que utilizan los médicos para controlar la salud renal de una persona.

Al utilizar cuatro pruebas en lugar de una, los investigadores establecen que pueden dejar de confiar en suposiciones sobre el cuerpo de una persona en función de su raza.

La doctora Lesley Inker, directora de Kidney Function and Evaluation Center (centro de evaluación y función renal) en el Centro Médico Tufts y la científica principal detrás de la nueva investigación, también ayudó a desarrollar métodos anteriores para estimar la función renal que toman en consideración la raza. Ahora comenta que es vital encontrar una alternativa precisa a los algoritmos ajustados por raza. Es un objetivo impulsado en parte por la creciente presión de médicos, estudiantes de medicina e incluso algunos miembros del Congreso.

“La comunidad médica y científica debería dar respuesta a estas preguntas realmente importantes que ahora se formulan, y debemos dedicar tiempo a comprenderlas y responderlas”, comenta Inker a Consumer Reports.

El método que ella y sus coautores proponen no estará disponible de inmediato. Una de las cuatro pruebas que se requiere no está aprobada actualmente por la Administración de Alimentos y Medicamentos.

Además, el nuevo método de prueba sería más costoso que las pruebas de detección más comunes que se utilizan en la actualidad. Por esa razón, lo más probable es que el nuevo protocolo se utilice como seguimiento para confirmar los resultados de pruebas de función renal menos costosas, pero también menos precisas, dice Inker.

El nuevo método es "solo un avance", dice el doctor Rajnish Mehrotra, director interino de nefrología de la Universidad de Washington en Seattle, que no participó en la investigación. En parte, eso se debe a que es poco probable que sea "barato y ampliamente disponible", dice.

Se avecinan cambios más grandes

El desarrollo de pruebas nuevas y más avanzadas es solo una parte de un esfuerzo amplio para eliminar la variable de la raza de las estimaciones de la función renal. Este año, varios hospitales importantes simplemente eliminaron la variable de la raza de la prueba de primera línea más común y barata que otorga a los pacientes de raza negra puntajes diferentes de los que reciben los pacientes de otras razas.

Recientemente, los hospitales afiliados a Dartmouth College se unieron a otras instituciones importantes, como el Hospital General de Massachusetts y la Universidad de Washington, para eliminar la raza de la ecuación.

Eliminar la variable puede tener efectos mixtos. Investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard descubrieron recientemente que eliminar la variante de la raza de las ecuaciones existentes ayuda a aumentar el acceso de los pacientes de raza negra a una atención importante, pero también puede dificultar que algunos pacientes de raza negra obtengan ciertos medicamentos importantes. Y un estudio de octubre de pacientes del área de Boston encontró que un número sustancial de pacientes de raza negra se clasificarían como pacientes con enfermedad renal más grave si su raza ya no se considerara en la ecuación de la función renal.

Los críticos argumentan que hacen falta nuevas investigaciones para garantizar que es seguro eliminar las consideraciones raciales de las pruebas existentes. 

Pero Mehrotra dice que los beneficios de detener el uso de la variable de la raza superan a los inconvenientes. Su universidad abandonó los ajustes de raza que había estado usando en junio de 2020 y, según Mehrotra, ese cambio ha sido un éxito.

Podría producirse un cambio más extenso en el próximo mes, ya que se prevé que un grupo de trabajo convocado por dos asociaciones médicas profesionales relacionadas con el riñón hará públicas recomendaciones para hacer que las pruebas de función renal sean más justas. Las sugerencias hechas por el grupo, que incluye a Inker, de Tufts, probablemente sean aceptadas por laboratorios y médicos de todo el país, quienes buscan asociaciones profesionales para estandarizar la atención que brindan.

El impulso para volver a considerar los algoritmos clínicos ajustados a la raza ha avanzado más en la medicina renal, pero los nefrólogos no son los únicos que trabajan para eliminar la variable de la raza de las ecuaciones utilizadas para tomar decisiones médicas críticas. 

En una carta reciente al House Ways and Means Committee (comité de medios y arbitrios de la Cámara de Representates), el presidente de la Sociedad Americana de Nefrología (ASN) escribió que su organización está en contacto con varias sociedades profesionales que están considerando cambios similares en otros campos médicos. Esas especialidades incluyen cardiología, obstetricia y neumología, según un portavoz de ASN.

La nueva prueba de la función renal propuesta demuestra que los algoritmos clínicos sin raza están al alcance de la mano, dice el doctor David Jones, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard y coautor de un influyente artículo publicado en junio en el New England Journal of Medicine sobre algoritmos ajustados por raza en varios campos médicos. "Este artículo sugiere que cuando los investigadores se lo proponen, pueden encontrar alternativas que produzcan los objetivos clínicos deseados sin recurrir a categorías raciales no científicas", dice Jones a CR.