Reduce tu exposición al glifosato comiendo alimentos orgánicos

Cambiar de una dieta de alimentos cultivados convencionalmente a una dieta totalmente orgánica reduce drásticamente los niveles de glifosato en tu cuerpo en solo 6 días, según un nuevo estudio de los científicos de Friends of the Earth, un grupo de defensa ambiental. El estudio fue publicado en la revista Environmental Research. 

El glifosato, el ingrediente activo del herbicida Roundup, es el pesticida más utilizado en los Estados Unidos, según un estudio de 2016. Tiene una variedad de usos, incluyendo la eliminación de maleza en los campos antes de plantar, y a menudo lo aplican a cultivos, como maíz y soya, que son modificados genéticamente para ser resistentes al glifosato; las plantas modificadas sobreviven, pero el glifosato mata la maleza. También se utiliza en productos de jardinería para los consumidores. 

En una fase anterior del estudio, los investigadores encontraron que comer alimentos orgánicos también reducía los niveles de una variedad de otros pesticidas en una semana.

Según la autora del estudio y científica sénior de Friends of the Earht, Kendra Klein, PhD., esta investigación demuestra "la rapidez con la que podemos sacar estos pesticidas de nuestro cuerpo".

Los efectos del glifosato en la salud

El glifosato se introdujo por primera vez en 1974 y, a medida que su uso ha aumentado, también lo ha hecho su exposición a los seres humanos. Según un  estudio de 2017, el glifosato se pudo detectar en más del 70% de las personas entre 2014 y 2016.

Como ocurre con muchos pesticidas, no se conocen a fondo los efectos sobre la salud de la exposición crónica a dosis bajas al glifosato a través de los alimentos. Sin embargo, la investigación existente ha encontrado que el glifosato está relacionado con un riesgo de desarrollar linfoma no Hodgkin, problemas hepáticos y renales y alteraciones en los sistemas hormonales del cuerpo. 

Los reguladores federales de la Agencia de Protección Ambiental, EPA por sus siglas en inglés, indican que las cantidades de glifosato que actualmente están permitidas legalmente en los alimentos no son dañinas. "El año pasado, tanto la EPA como Health Canada reafirmaron que el glifosato no representa ningún riesgo para la salud pública y es probable que no sea cancerígeno", dice Chris Novak, director ejecutivo de CropLife America, un grupo comercial de la industria de plaguicidas. "La evaluación más reciente de la EPA es totalmente coherente con las conclusiones científicas alcanzadas por los principales reguladores de la salud en todo el mundo durante más de 4 décadas, que los herbicidas a base de glifosato se pueden utilizar de forma segura como se indica en la etiqueta".

Aun así, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud clasifica al glifosato como un probable agente cancerígeno. Y Bruce Lanphear, MD., M.P.H., médico de salud pública y profesor de la Universidad Simon Fraser en Columbia Británica, que no participó en el estudio, sospecha que es posible que los niveles de tolerancia establecidos por la EPA sean demasiado altos.

Alguna vez se asumió que otras sustancias, como el plomo, el insecticida DDT, los productos químicos industriales conocidos como bifenilos policlorados (PCB) y más, eran seguros en pequeñas dosis, señala. "Años más tarde descubrimos que no, no eran seguros", dice Lanphear; en realidad, tenían un impacto significativo en la salud, incluso a niveles muy bajos.

Lo que el estudio encontró

Para este estudio, los investigadores reclutaron a un grupo racialmente diverso de 4 familias, de estos estados, Oakland, Minneapolis, Baltimore y Atlanta, y cada familia con 2 o 3 hijos de entre 3 y 18 años. 

Durante los primeros 5 días al estudio, las familias siguieron sus dietas típicas, que se componían de alimentos cultivados de manera convencional. 

En la segunda mitad del estudio, que duró 6 días, los investigadores proporcionaron todos los alimentos orgánicos para que las familias comieran en vez de los convencionales, replicando sus elecciones de alimentos basadas en diarios de alimentos y listas de compras que los participantes habían proporcionado. "Todo lo que normalmente comerían, solo que ahora comían orgánico", dice Klein. Esto incluía sus desayunos, almuerzos, cenas y refrigerios típicos, y también bebidas, como cerveza y vino orgánicos, e incluso bebidas deportivas orgánicas. Klein señala que verificaron para asegurarse de que más allá de los alimentos orgánicos frente a los cultivados de forma convencional, las dietas de los participantes no cambiaran; por ejemplo, no comían más vegetales frescos o menos carne.

En cada uno de los 11 días y la mañana del día 12, los participantes del estudio proporcionaron muestras de orina a los investigadores, que analizaron las muestras para detectar la presencia de glifosato y una variedad de otros pesticidas. 

Todos los participantes tenían marcadores de glifosato en sus sistemas al comienzo del estudio, señala Klein, un hallazgo importante porque existen pocos datos sobre qué tan extensa es la exposición al glifosato. 

Al final del estudio, en promedio los niveles de glifosato eran aproximadamente un 70% más bajos. Eso es similar a los hallazgos de la fase anterior del estudio, en la que los niveles cayeron entre un 60 y 95% para algunos de los otros pesticidas.

El estudio tuvo algunas limitaciones. El número de participantes fue pequeño, 4 familias con un total de 16 personas. Sin embargo, con la recolección de orina todos los días, los investigadores tenían 158 muestras para evaluar. Y este estudio sigue siendo el más grande de su tipo, señala Klein, en parte debido a la naturaleza laboriosa de proporcionar a los participantes alimentos orgánicos para una semana completa. 

Y la dieta no es la única forma en que estamos expuestos a los pesticidas. Este estudio no pudo dar cuenta de los pesticidas que las personas encuentran en su entorno, ya sea en el trabajo, el hogar, la escuela o en público. 

Aun así, dice Lanphear, los resultados de este estudio demuestran que, al cambiar a alimentos orgánicos, "es más probable que reduzcas tu exposición a una variedad de pesticidas, incluyendo el glifosato".

Qué significan los resultados del estudio para ti

Según Klein, si bien seguir una dieta totalmente orgánica reducirá más la ingesta de pesticidas, incluso reemplazar algunos alimentos producidos convencionalmente con orgánicos tendrá beneficios. Por ejemplo, en  un estudio publicado el año pasado en la revista Environment International, las mujeres embarazadas que comieron principalmente, aunque no exclusivamente, productos orgánicos durante 6 meses tuvieron niveles más bajos en su orina de marcadores de piretroides, una clase común de pesticidas, en comparación con las mujeres embarazadas que comían productos cultivados convencionalmente.

Esa es una buena noticia, ya que los alimentos orgánicos pueden ser más costosos, y en algunos lugares, más difíciles de encontrar que los alimentos producidos de manera convencional. (Obtén más información sobre cómo ahorrar dinero al comprar alimentos orgánicos).

Y aunque los expertos en alimentos de Consumer Reports recomiendan que los consumidores elijan alimentos orgánicos cuando puedan, "nos damos cuenta de que los alimentos orgánicos no son una opción para todos", dice Charlotte Vallaeys, analista sénior de políticas de CR para alimentos y nutrición.

Sin embargo, estudios como este de Friends of the Earth confirman lo importante que es para el gobierno federal aumentar el apoyo a los agricultores orgánicos, "para hacer de los alimentos orgánicos la norma en lugar de una alternativa más cara que solo está disponible para aquellos que pueden pagarlos".


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