¿Cuánto afectan las bajas temperaturas la autonomía de conducción de un vehículo eléctrico?
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Debido a la proliferación de opciones de estilos de vehículos eléctricos y autonomía de conducción, cada vez más estadounidenses están considerando comprar un vehículo eléctrico. Una de las dudas más comunes, además de la ansiedad por la autonomía en general, es cómo se comportará un automóvil eléctrico en temperaturas extremas. Pero, ¿debería esta preocupación disuadir a un posible comprador de optar por un vehículo eléctrico?

Las principales razones por las que la autonomía de conducción disminuye en climas fríos son el impacto en la química de la batería cuando el vehículo está estacionado y el consumo para mantener la temperatura de la batería y suministrar calor a la cabina. Las bajas temperaturas pueden reducir la autonomía de un vehículo eléctrico desconectado en un 20% y la recarga tarda más tiempo que en un clima cálido, según las pruebas de la Federación Noruega de Automovilismo. 

La autonomía de conducción se ve afectada por el funcionamiento de la calefacción de la cabina y los asientos, el desempañador y otros accesorios que sirven para combatir el frío dentro del vehículo. Hemos comprobado que, en bajas temperaturas, la autonomía sufre una reducción significativa a partir de los 20 °F. (Aprende cómo aprovechar al máximo la calefacción de tu coche).

Hemos llevado a cabo algunas pruebas sobre cómo afecta el clima frío la autonomía de conducción y una de las principales conclusiones es que debes considerar cuántas millas conduces en un día normal y duplicar ese número para determinar la autonomía de conducción que se ajusta a tus necesidades. La buena noticia es que las baterías de muchos autos eléctricos tienen más de 200 millas de autonomía y esa cifra suele mejorar de un modelo a otro. (Esto representa una preocupación mayor en el caso de los vehículos eléctricos más antiguos que podrían haber perdido algo de autonomía con el tiempo).

Una razón importante para elegir mayor autonomía no es solo la demanda de energía, sino también la imprevisibilidad del clima. No querrás sufrir el estrés de quedar atrapado en una tormenta de invierno sin saber cuánto tiempo tardarás en llegar a tu destino. 

Para reducir el impacto del frío, estaciona el auto en un garaje donde puedas dejarlo cargando. “Se necesita menos energía para mantener una temperatura que para aumentarla, por lo que esto puede marcar una diferencia significativa en la autonomía”, afirma Sam Abuelsamid, analista principal de la empresa de investigación y consultoría automotriz Navigant.

Si crees que el clima en el que vives podría ser demasiado inclemente para un vehículo eléctrico, considera adquirir un híbrido enchufable. Tendrás la ventaja de la energía eléctrica en la ciudad y para recorridos cortos, pero seguirás contando con la red de seguridad que ofrece un motor de combustión interna para realizar viajes más largos y en temperaturas extremas.