cómo crear un historial de crédito
Illustration: Consumer Reports, iStock

Si eres una persona joven que recién está dando sus primeros pasos o alguien que quiere mejorar su situación financiera, desarrollar un historial crediticio sólido puede parecer abrumador.

Por un lado, debes ir estableciendo un historial de pagos regulares de tarjetas de crédito y préstamos. Sin embargo, si no tienes un historial crediticio, ¿cómo puedes reunir los requisitos para obtener una tarjeta de crédito o un préstamo en primer lugar?

Por este motivo, millones de estadounidenses carecen de historial crediticio o quedan atrapados en el mundo de los créditos de alto riesgo, con tasas de interés que son más altas de lo habitual.

Según investigaciones realizadas por la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, el 11 % de la población adulta en los Estados Unidos, o 26 millones de personas, no tiene nada registrado en las principales agencias de crédito, y el 8.3 %, o 19 millones, tiene muy poco historial crediticio y este no alcanza para generar un puntaje crediticio. 

En los Estados Unidos, los jóvenes y las personas de color, que tienden a tener ingresos más bajos, presentan más probabilidades de entrar en esta categoría de “crédito invisible”, según ha determinado la CFPB.

“Debido a la dificultad de generar crédito, muchas personas terminan en una situación financiera complicada”, explica Chi Chi Wu, abogada de National Consumer Law Center (NCLC), una organización sin fines de lucro.

Sin embargo, existen estrategias que pueden ayudarte a generar crédito y mejorar tu puntaje crediticio.

Tienes que abrir una cuenta corriente; algunos bancos permiten abrir una con tan solo $25. (Para obtener más información sobre las operaciones bancarias de bajo costo, consulta “Cómo elegir una cuenta bancaria sin cargos por sobregiro”). Después de abrir tu cuenta, procura estar siempre al día con el pago de las facturas. Podría resultar conveniente configurar pagos automáticos y alertas de cuenta. 

Una vez que tengas este historial bancario, tendrás 5 opciones para considerar:

Solicita una tarjeta de crédito asegurada

Una tarjeta de crédito asegurada es una opción inicial clásica para quienes tienen poco o nada de historial crediticio. Suele ser sencillo reunir los requisitos para obtener una de estas tarjetas de crédito. Debes realizar un depósito, posiblemente entre $250 y $500, que se convertirá en tu límite de crédito.  

Un buen punto de partida es el banco o la cooperativa de crédito donde tienes tu cuenta corriente. Si necesitas mayor orientación, puedes obtener ayuda personalizada gratuita de un asesor financiero que trabaja con consumidores de bajos ingresos. Para encontrar uno, puedes acudir a Financial Empowerment Center, una iniciativa nacional sin fines de lucro. 

Si pagas sistemáticamente tu saldo a tiempo durante 6 a 8 meses, o quizás un año, el emisor de la tarjeta te reembolsará tu depósito y te ofrecerá una tarjeta no asegurada con un límite de crédito más alto. Muchas no tienen comisiones anuales y algunas ofrecen recompensas de devolución de efectivo.

“Una tarjeta de crédito asegurada, si se paga con regularidad, es la forma menos riesgosa de generar crédito para la mayoría de los consumidores”, afirma Syed Ejaz, defensor de políticas financieras de Consumer Reports.

La estrategia de la tarjeta de crédito asegurada le dio buenos resultados a Juan Morales, de 52 años, que vive en Jersey City, New Jersey. Debido a que tenía un historial crediticio escaso, su puntaje crediticio estaba estancado en los 550, o el rango de los créditos de alto riesgo. En 2018, comenzó a consultar a un asesor financiero, quien le recomendó obtener una tarjeta de crédito asegurada.

Morales siguió ese consejo y obtuvo una tarjeta de crédito asegurada de su banco. Después de 6 meses de pagos, le dieron una tarjeta no asegurada con un límite de crédito más alto. Desde entonces, ha procurado estar siempre al día con los pagos y, en los últimos dos años, su puntaje crediticio ha aumentado a 670, lo que lo posiciona en el rango de créditos de primera calidad.

“Me llevó tiempo, pero voy a regresar”, dice Morales.

Pide que te agreguen a la cuenta de otro titular

“Si tienes un familiar o un amigo que esté dispuesto a ayudarte a generar crédito, puedes pedirle que te agregue como cofirmante a su cuenta de la tarjeta de crédito”, recomienda Jill Gonzalez, analista sénior del sitio web de financiamiento al consumo WalletHub. 

Esto permite incorporar a dos personas en una misma cuenta de tarjeta de crédito, lo que significa que ambas compartirán el historial crediticio. Ambas tendrán que hacer pagos a tiempo y mantener el saldo en cero. Esto significa que un pago atrasado afectará los historiales crediticios de ambas cuentas. Sin embargo, ambos obtendrán beneficios a medida que los pagos puntuales mejoren sus respectivos puntajes crediticios, lo que hace que esta sea una opción popular para los padres que desean ayudar a sus hijos a generar crédito.

También podrías incorporarte como usuario autorizado a la cuenta de otro usuario que tenga un historial crediticio consolidado.  Sin embargo, el titular de la tarjeta sigue siendo el responsable de los pagos de la tarjeta, por lo que habrá menos impacto en el puntaje crediticio de la persona joven. Aun así, resulta útil para mejorar un historial crediticio escaso.

Elige una tarjeta de crédito de datos alternativos

Otra estrategia para aquellas personas con poco historial crediticio consiste en solicitar una nueva clase de tarjeta de crédito que no requiera tener puntaje crediticio, como Petal o TomoCredit. 

Sin embargo, los emisores de estas tarjetas requieren acceso de solo lectura a tu cuenta corriente bancaria para analizar tus patrones de gastos, los pagos de tus facturas y tus ingresos para determinar si eres elegible. 

Por lo general, necesitarás al menos 6 meses de historial bancario, según explica Kristy Kim, cofundadora y directora ejecutiva de TomoCredit, que se creó en 2020. También ponderan tus ingresos, los saldos de tus cuentas y otros factores.

Petal, fundada en 2018, se centra principalmente en los datos bancarios, incluidos los ingresos regulares y los pagos de facturas, para crear un puntaje de efectivo como medida de la responsabilidad financiera general.

Antes de solicitarla, asegúrate de comprender los términos y condiciones de estas tarjetas, incluidas las comisiones (Petal y TomoCredit no cobran comisiones anuales), las tasas de interés y las recompensas. 

En términos generales, las tarjetas de datos alternativos comienzan con un límite de crédito bajo, desde unos pocos cientos de dólares hasta $1,000 o más, aunque los límites aumentan con el tiempo. TomoCredit requiere que los nuevos titulares de tarjetas realicen pagos semanales mediante pago automático, por lo que no es posible arrastrar un saldo impago de un mes a otro. Después de aproximadamente 3 meses, tu período de pago pasa a ser una vez al mes y, con el tiempo, los titulares de tarjetas pueden reunir los requisitos necesarios para obtener límites de $10,000.

Ambos emisores de tarjetas informan tus pagos a las 3 principales agencias de crédito: Experian, Equifax y TransUnion. 

De acuerdo con Wu, de NCLC, si bien las tarjetas de datos alternativos pueden ser una buena opción inicial para alguien con poco o nada de historial crediticio, ten en cuenta que estarás renunciando a tus datos bancarios, lo que podría generar problemas de privacidad. (Tanto Petal como TomoCredit afirman que no comparten datos de los consumidores con terceros sin su consentimiento).

Considera solicitar un préstamo para generar crédito

“Si puedes hacer pagos regulares durante unos meses o un año, un préstamo para generar crédito podría darte buenos resultados”, explica Gonzalez. Se trata de préstamos a corto plazo, generalmente de $250 a $2,000, que están diseñados para ayudar a que generen crédito las personas con historiales crediticios limitados.

Puedes solicitar uno de estos préstamos en una gran cantidad de bancos, cooperativas de crédito y compañías de servicios financieros en línea. Es similar al proceso de obtención de un préstamo personal, pero los préstamos para la generación de crédito funcionan más como programas de ahorro forzoso. El banco depositará la cantidad de dinero que pidas prestada en una cuenta de ahorros o un CD, y tú no tendrás acceso a ese dinero hasta que realices los pagos mensuales durante el período del préstamo, generalmente de seis meses a dos años. 

Los pagos incluyen intereses, pero las tasas suelen ser más bajas que las tasas de las tarjetas de crédito, generalmente del 6 % al 16 %, y es probable que te cobren una comisión, posiblemente de entre $25 y $50. “Es fundamental comparar precios porque los costos varían ampliamente”, afirma Mike Schenk, economista jefe de Credit Union National Association. 

Los pagos de tu préstamo se informarán a las 3 principales agencias de crédito, lo que te ayudará a generar tu historial crediticio. Según investigaciones realizadas por la CFPB, esta estrategia resultó ser más eficaz para los prestatarios sin deudas existentes, quienes aumentaron sus probabilidades de tener un puntaje crediticio en un 24 %.

Solicita una tarjeta de crédito de tiendas

Otra opción para mejorar tu historial crediticio es solicitar una tarjeta de crédito de tiendas. Estas tarjetas suelen ser más sencillas de obtener que las tarjetas de crédito regulares, aunque por lo general es necesario tener algo de historial crediticio.

Hay dos categorías principales de tarjetas de crédito de tiendas. Las tarjetas de una de esas categorías pueden usarse únicamente con una tienda minorista en particular, como Gap o Macy's. También podrían utilizarse con las marcas asociadas de la tienda minorista. Las tarjetas de la otra categoría son las tarjetas Visa, Mastercard o American Express que llevan el nombre de la marca, pero se pueden usar en cualquier comercio que esté adherido a esa red de pago.

“Hay que tener en cuenta que las tarjetas de las tiendas suelen tener tasas de interés más altas que las tarjetas estándar”, aclara Ted Rossman, analista sénior de la industria de CreditCards.com.  Recientemente, la tasa promedio de las tarjetas de tiendas era del 24.35 % frente a la tasa del 19.92% de las tarjetas estándar.

Cualquiera sea la opción que elijas, tendrás que ser paciente, porque mejorar el puntaje crediticio puede llevar muchos meses.