Cómo obtener una confirmación de que tu prueba de COVID-19 salió negativa
Illustration: Kiersten Essenpreis

Hasta la expansión mundial de la variante Ómicron, parecía que bastaría con mostrar la tarjeta de vacunación para retomar muchos aspectos de la vida normal. Sin embargo, cada vez más, es posible que también tengas que mostrar una prueba negativa reciente para viajar al extranjero, ir en un crucero, volver al trabajo o asistir a la escuela o a actos públicos.

Por ejemplo, si añoras un poco de calorcito en medio del invierno, puede que tengas que hacerte la prueba. Puerto Rico comenzó a exigir a los viajeros que muestren una prueba negativa a partir del 27 de diciembre de 2021, estén o no vacunados. Hawaii tiene un requisito similar. Las compañías de cruceros, como Carnival y Royal Caribbean, exigen la realización de pruebas (aunque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han aconsejado recientemente a los viajeros que eviten los cruceros).

Muchos países extranjeros solo admiten visitantes con una prueba de COVID-19 negativa reciente, al igual que Estados Unidos para los estadounidenses y extranjeros que vuelven a casa. Puedes encontrar información específica de cada país en las páginas web creadas por el Departamento de Estado o la empresa de viajes Kayak.

Algunas universidades, entre ellas la Universidad Estatal de Carolina del Norte y la Universidad de Richmond, así como las escuelas públicas del Distrito de Columbia, han empezado a exigir recientemente una prueba negativa para volver a las clases en 2022, con requisitos que difieren entre las instituciones.

Estos requisitos han surgido en medio de un récord de casos en Estados Unidos debido a la variante Ómicron, más transmisible, que se identificó por primera vez en Sudáfrica a finales de noviembre, y que desde entonces ha surgido en otras partes del mundo. Sin embargo, en los Estados Unidos hay dificultades para abastecerse de pruebas, con colas que dan la vuelta a la manzana en algunos sitios y farmacias que limitan el número de pruebas caseras que las personas pueden comprar.

Asegúrate de comprobar qué prueba necesitas (esta página de la Administración de Alimentos y Medicamentos [FDA] explica los tipos de pruebas de COVID-19). A menudo, los resultados de las pruebas rápidas de antígenos se aceptarán para mostrar el estado negativo de COVID-19 durante períodos más cortos, como 24 horas, y las pruebas más completas de PCR (reacción en cadena de la polimerasa), que tardan más en procesarse, duran de 48 a 72 horas como prueba de que no tienes COVID. 

Si también necesitas demostrar tu estado de vacunación, consulta "Cómo demostrar que estás vacunado contra COVID-19".

Factores que determinan lo que pagarás

La cantidad que acabes pagando para determinar y documentar tu estado de COVID-19 depende de tu seguro médico, tu nivel de ingresos, el lugar donde te hagas la prueba y otros factores. 

La Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por Coronavirus (CARES) de 2020 obliga a las aseguradoras a pagar lo que los laboratorios cobren por las pruebas contra COVID-19 “médicamente apropiadas”. Estas pruebas incluyen aquellas para cualquier persona que tenga síntomas o haya estado en contacto cercano con alguien con COVID-19 presunto o confirmado.

Por muy beneficiosos que sean el sol y la relajación en Hawaii para tu salud, una prueba de COVID-19 probablemente no sea médicamente necesaria según esa definición, por lo que es posible que tengas que pagar por la prueba si solo la necesitas para viajar.

"Si la prueba es por motivos de salud personal, como una presunta exposición o posibles síntomas, en general, los estadounidenses no deberían tener que pagar por la misma", dice Cynthia Cox, vicepresidente de Kaiser Family Foundation, una organización sin ánimo de lucro que se enfoca en problemas de salud. "Si te haces la prueba por una exigencia del lugar de trabajo o por razones de pruebas de diagnóstico de salud pública, entonces tu aseguradora está autorizada a cobrarte la prueba".

Los costos en las instalaciones públicas varían. "Si hay gastos de bolsillo, por ejemplo, en el caso de que un seguro privado no cubra o cubra solo parcialmente, los centros de salud ofrecerán descuentos en función de los ingresos y el tamaño de la familia a los pacientes que cumplan los requisitos", dice el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).

Dado que muchos centros de prueba se han visto desbordados en las últimas semanas, intenta investigar las tarifas y los horarios en Internet antes de llegar. "Si acudes a un centro de pruebas gestionado por gobiernos locales, empresas privadas, incluidas farmacias y consultorios médicos, u organizaciones sin ánimo de lucro, averigua con el centro de pruebas y con tu aseguradora si tienes o no que pagar por la misma", aconseja el Estado de Nueva York a los residentes en un consejo que también es válido para otros estados.

Cómo encontrar centros de pruebas asequibles

En el caso de las pruebas no cubiertas por el seguro, muchos estados y comunidades locales administran pruebas de COVID-19 asequibles o gratuitas, independientemente del motivo, en instalaciones médicas, laboratorios, escuelas, iglesias y farmacias, así como en lugares temporales, a veces tan simples como camionetas estacionadas o mesas en la calle, algunas disponibles solo durante unas horas en un día específico. 

Un buen lugar para encontrar centros de pruebas es el sitio web de la Administración de Recursos y Servicios de Salud, que permite buscar centros de salud por código postal o ciudad, o esta página del sitio del HHS. Antes de que puedas ir a un departamento de salud local, encontrarás fuentes de información estatales, del condado y de la ciudad, como la página de pruebas de COVID-19 del condado de Los Angeles.

Solo en California hay 6,288 centros de pruebas, lo que supone casi un tercio de los centros de pruebas de Estados Unidos, según el Departamento de Salud Pública de California.

Para las pruebas gratuitas, "las bibliotecas, las estaciones de bomberos y los departamentos de salud pública podrían ser la forma más fácil", dice Cox, de Kaiser Family Foundation. Pero a partir de este mes, "se espera que la administración de Biden empiece a exigir a las aseguradoras privadas que reembolsen a sus asegurados el costo de las pruebas rápidas en casa".

Necesitarás una dosis de paciencia

Podría ser difícil reservar citas con antelación, así que prepárate para esperar si acudes a un centro de pruebas que acepte clientes sin cita previa. Para 2 pruebas en Nueva York el pasado diciembre, esperé [para la primera] una hora y 45 minutos, y [para la segunda] 3 horas y media.

Con el reciente aumento de la demanda, es posible que algunos laboratorios no puedan procesar los resultados de la PCR con la suficiente rapidez para demostrar tu estado negativo. Por ejemplo, CityMD, un centro de atención de urgencias que opera en Nueva York y Nueva Jersey, escribió en su página web  a finales de diciembre: "Debido al aumento de las pruebas de laboratorio a nivel nacional, el tiempo de respuesta actual es de una media de 5 a 7 días para recibir los resultados de la prueba de PCR (hisopo nasal) de COVID-19". 

Si no encuentras una prueba asequible, ten en cuenta que las empresas privadas pueden cobrar lo que quieran, así que asegúrate de preguntar antes de ir a hacerte la prueba. Un sitio que compara precios y disponibilidad (y también está asociado con aerolíneas como United y Delta) es TrustAssure, que busca farmacias y laboratorios comerciales cerca de ti y puede programar citas. 

Una vez que el último pico de la variante Ómicron de COVID-19 disminuya, es probable que sea más fácil demostrar que sí eres negativo para COVID porque la demanda de pruebas se reducirá y los tiempos de entrega mejorarán. Con el tiempo, estos requisitos serán menos comunes y luego se terminarán. Pero con la imprevisible pandemia que continúa en 2022, debes asegurarte de comprobar los requisitos exactos (como si necesitas una prueba rápida de antígenos o una prueba más precisa de PCR) mucho antes de ir a hacerte la prueba, no sea que rechacen tu documento cuando más lo necesites, como en el mostrador de la aerolínea antes de unas merecidas vacaciones.