Detén el dolor de hombro ahora mismo
Estrategias sencillas que pueden ayudarte a encontrar un alivio real.
Los hombros tienen el mayor rango de movimiento de todas las articulaciones del cuerpo. Su complejidad– cada uno tiene tres huesos y cuatro articulaciones, además de músculos, tendones y ligamentos– significa que hay muchas cosas que pueden fallar.
El dolor de hombro es uno de los síntomas musculoesqueléticos más comunes en los adultos. “Hay muchas razones por las que las personas presentan dolor de hombro, especialmente a medida que envejecemos: el desgaste se va acumulando, el cartílago se adelgaza y los tendones se deterioran”, explica el doctor Mark C. Bicket, MD, PhD, profesor asociado de anestesiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.
Tener dolor en el hombro puede dificultar actividades como manejar, bañarte o alcanzar objetos. Tu médico de cabecera o un fisioterapeuta puede recomendarte un plan de tratamiento, y si es necesario, referirte a un fisiatra o un ortopedista. También existen varias estrategias que puedes poner en práctica en casa y que pueden ayudar.
4 pasos para mayor alivio
Descanso: Esto le da tiempo a un hombro con dolor a recuperarse. Para evitar la rigidez, sigue realizando actividades sencillas que no te causen dolor. Y evita levantar objetos pesados.
Ejercicio: Los movimientos suaves pueden ayudar a mantener la fuerza y el rango de movimiento. Por ejemplo, el estiramiento cruzado de brazo consiste en llevar un brazo hacia el lado opuesto del pecho, sostenerlo con el otro brazo y mantener la posición durante 30 segundos.
Hielo y calor: Aplicar hielo envuelto en un paño puede reducir la inflamación y aliviar el dolor. Si sientes los músculos tensos, una almohada térmica puede aumentar la circulación y aliviar la tensión. Prueba cualquiera de los dos de 15 a 20 minutos a la vez.
Terapia física: Es una parte fundamental en la recuperación del hombro, indica Bicket, y los estudios muestran que, cuando se combina con ejercicios en casa, puede aliviar el dolor y mejorar la movilidad en personas con dolor de hombro.
Ten cuidado con esto
Medicamentos de venta libre: Los antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno (Advil, Motrin) y el naproxeno (Aleve), pueden ayudar en los momentos de dolor pero no deben tomarse diario por más de una semana, sin la supervisión de un médico. Y siempre con la dosis más baja que sea efectiva.
Inyecciones: Los estudios han demostrado que las inyecciones de corticosteroides pueden ofrecer beneficios a corto plazo para el dolor de hombro (menos de 12 semanas), pero no son una solución eficaz a largo plazo. Ponerte demasiadas inyecciones de esteroides pueden debilitar los tendones y el cartílago con el tiempo, dice Bicket, por lo que deben limitarse a unas pocas veces al año. Son especialmente eficaces para afecciones inflamatorias como la bursitis, dice el doctor Steven P. Cohen, MD, profesor Edmond I. Eger de Anestesiología en Northwestern Medicine, en Chicago.
Cuándo consultar al médico
Existen muchas razones por las que un hombro puede doler, incluyendo el uso excesivo y el desgaste relacionado con la edad (como la osteoartritis). Sin embargo, ciertos tipos de dolor de hombro requieren atención médica.
Consulta a un médico si crees que tienes una fractura, una dislocación o un desgarre muscular. Los síntomas de estas lesiones pueden incluir dolor intenso inmediato, inflamación, moretones, entumecimiento o incapacidad para mover el hombro.
Acude a una sala de emergencias o a un centro de urgencias “si no puedes levantar el brazo o si algo no se ve bien a simple vista”, señala Bicket. Por ejemplo, si después de una lesión la mano o el brazo se sienten entumecidos, fríos o adquieren un tono azulado, podría tratarse de un problema grave en un nervio o en un vaso sanguíneo que requiere atención inmediata. Ve a emergencias si tienes dolor en el hombro izquierdo que se extiende hacia el pecho, acompañado de falta de aire o sudoración. Esto podría ser señal de un ataque al corazón.
Nota del editor: Este artículo también fue publicado en la edición de febrero del 2026 de Consumer Reports on Health.