un termómetro para medir la fiebre

Cuando se trata del COVID-19, enfermedad causada por el nuevo coronavirus, resulta que nada es tan sencillo. Ni siquiera la fiebre. 

Sí, está claro que la fiebre, junto con la fatiga y la tos seca, es un sello distintivo de la infección. Sin embargo, ¿qué tan alta, exactamente, es demasiado alta? ¿Qué debes hacer si tu temperatura aumenta? ¿Cómo sabes cuándo necesitas ayuda médica?

Como alguien que durante años ha informado sobre la atención médica, pensé que las respuestas a estas preguntas serían relativamente sencillas. Sin embargo, después de hablar con expertos, aprendí que, en el contexto del COVID-19, cómo responder a la fiebre varía según la persona y las circunstancias.

Esto es lo que necesitas saber.

Por qué desarrollamos fiebres

Tendemos a pensar en la temperatura corporal normal como un número estático, pero de hecho, la temperatura corporal de una persona puede variar a lo largo del día, dice Georgine Nanos, MD., médico familiar y CEO de Kind Health Group, un servicio de telemedicina. Tampoco hay un solo número que sea "normal" para todos. En investigaciones recientes se ha encontrado que la temperatura corporal promedio ha cambiado con los años. Los científicos dicen que ahora es alrededor de 97.5° F, no de 98.6° F.

La fiebre se define técnicamente como una temperatura corporal de 100.4° F o más, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, (CDC). Esto es cierto tanto para los bebés como para los adultos.

Y la fiebre no es necesariamente algo malo. "Indica que tu cuerpo está haciendo lo que debería hacer en respuesta a una infección", dice Nanos. De hecho, es una señal de que tu sistema inmunológico está haciendo su trabajo, luchando contra un invasor, como un virus o una bacteria, en un intento para evitar que agobie tu cuerpo. 

Sin embargo, la fiebre puede ser preocupante. Además de lo miserable que puede hacerte sentir, con sudoración, escalofríos, dolores de cabeza y fatiga, podría indicar que se está desarrollando una enfermedad grave. Y una fiebre no controlada puede causar convulsiones o daño cerebral. Por lo tanto, es importante prestar atención a las fiebres y responder adecuadamente. 

Qué significa el número en el termómetro

Existen diferentes tipos de termómetros y formas de usarlos. La mayoría de los que se usan actualmente son digitales y se pueden usar por vía oral, rectal o debajo del brazo. Pero también hay algunos diseñados para usarse en los oídos, llamados termómetros timpánicos, o en la frente, llamados termómetros de la arteria temporal. 

Los expertos dicen que más importante que el tipo de termómetro que utilizas es usarlo de acuerdo con las instrucciones que vienen con él. 

También advierten que no debes concentrarte demasiado en el número exacto en tu termómetro. "Una temperatura menor de 99 grados podría ser motivo de preocupación en algunas personas, mientras que alguien con fiebre de 102 puede sentirse y estar bien", dice Mary E. Schmidt, MD., profesora asociada de medicina clínica en la Universidad Virginia Commonwealth en Richmond y presidente de Schmidt and Libby Health Advisory Group.

Además, la forma en que los profesionales de la salud tratan la fiebre depende de la edad, los síntomas que la acompañan y las afecciones subyacentes de la persona.

Por ejemplo, la American Academy of Pediatrics recomienda que llames a tu médico de inmediato si tu bebé de 3 meses o menos desarrolla una fiebre de 100.4° F. (Las lecturas rectales son las más precisas para los bebés y tienden a ser un grado más altas que las lecturas orales).

Para los bebés mayores y para los adultos, no existe una lectura exacta que indique que debes llamar al médico. En cambio, debes considerar tu salud general junto con tu lectura de temperatura.

Entonces, por ejemplo, un adulto saludable con fiebre de 101° F y solo una leve molestia puede estar bien en casa con descanso y líquidos. Sin embargo, un adulto con fiebre de 101° F que también tiene enfermedad cardíaca y diabetes, particularmente si la fiebre está acompañada de dolores y escalofríos severos, debes llamar a un médico para recibir orientación.

Fiebres y el COVID-19

En este punto del brote de COVID-19, los científicos no han identificado un patrón de fiebre específico relacionado con esta enfermedad.

Lo mismo ocurre con los otros síntomas principales de la enfermedad. "Las personas informan una serie de síntomas con diversos grados de gravedad, por lo que no hay un conjunto de signos que nos puedan decir con certeza, 'sí o no, esto es COVID-19', dice Elissa Perkins, MD., profesora asociada de medicina de emergencia en el Boston Medical Center que está tratando la afluencia de pacientes allí. "Haría la vida de todos mucho más fácil si eso fuera posible, pero no lo es".

Para decidir quién puede necesitar que lo vea un profesional de la salud o que le hagan una prueba de COVID-19, Perkins dice que los médicos evalúan la fiebre junto con otros síntomas, la edad de la persona, su historial médico y cualquier afección subyacente. Luego, según la capacidad de los hospitales locales y la disponibilidad limitada de pruebas y otros suministros, los profesionales de la salud pública pueden aconsejar a las personas con síntomas del COVID-19 que se mantengan en contacto con un médico por teléfono en lugar de ir directamente al departamento de emergencias.

"Estamos dando nuestro mejor consejo en función de lo que sabemos y de cómo le está yendo a alguien en este momento", dice Perkins.

Qué debes hacer si no tienes un termómetro

Uno de los problemas que enfrentan las personas durante este brote es que en muchas tiendas y en línea los termómetros están agotados.

Si no tienes uno, los CDC dicen que "se puede considerar que una persona puede tener fiebre si… se siente cálido al tacto o tiene antecedentes de sentirse febril". En otras palabras, el método de mamá de colocar el dorso de su mano sobre tu frente puede ser una alternativa decente. Sin embargo, dado lo contagioso de este coronavirus, recuerda lavarte bien las manos después.

Y no te preocupes si no tienes a alguien en tu casa que pueda hacer una revisión táctil de tu frente. Schmidt señala que la mayoría de los adultos son bastantes buenos para medir cuando se sienten calientes y mal.

También puedes mirarte en el espejo. Los CDC afirman que "la apariencia de una cara enrojecida, ojos vidriosos o escalofríos" podría indicar fiebre.

Como último recurso, si tienes un termómetro para carne (preferiblemente uno digital, que muestra puntos decimales), puedes experimentar colocándolo debajo de la lengua para tener una idea general de tu temperatura y si está subiendo o bajando. Aunque el método es ciertamente poco ortodoxo y no se recomienda específicamente, le pedí a dos médicos que lo probaron y amablemente lo hicieron.

Schmidt dice que su "termómetro de carne leyó casi lo mismo que un termómetro oral en 3 tomas, pero fue de 1 a 1.5 grados más bajo que la lectura de la arteria temporal" a través de su frente. Nanos también hizo caso a mi pedido y dice que su termómetro para carne "es demasiado variable y la temperatura baja tan pronto cuando comienzas a sacarlo de tu boca".

Yo también probé mi termómetro de carne. Descubrí que daba una lectura comparable a mi termómetro oral. El termómetro para carne tardó un par de minutos en mostrar un aumento significativo, pero indicó que estaba en el rango 98, al igual que mi lectura del termómetro oral.

De acuerdo, la lectura del termómetro de carne no fue exacta y se desplomó tan pronto como lo saqué de mi boca, pero si estás tratando de rastrear las tendencias de tu temperatura y no tienes otra opción, ese termómetro de carne podría ser mejor que nada.

Si llamas a un médico para informarle tu temperatura, asegúrate de anotar qué tipo de termómetro utilizaste. Los profesionales de la salud saben que los diferentes tipos de termómetros tienden a producir números ligeramente diferentes, por lo que querrán tener en cuenta esa información al evaluar cómo estás.

Cómo tratar una fiebre si sospechas que tienes COVID-19

No existe una regla que diga que necesitas bajar la fiebre con medicamentos de venta libre si sientes síntomas leves y no te sientes incómodo. Es posible que lo puedas manejar con descanso (para la fatiga), una compresa fría (para la sudoración), mantas (para los escalofríos) y muchos líquidos (para la deshidratación). 

Incluso hay evidencia detrás del refrán de que debes dejar que la fiebre siga su curso. En estudios con animales se ha encontrado que la fiebre puede ayudar al sistema inmunitario a hacer su trabajo y bajar la fiebre con medicamentos puede suprimir la capacidad de tu cuerpo para defenderse de la enfermedad, dice Mattew J. Kluger, Ph.D., científico y profesor jubilado de fisiología en la Universidad de Michigan en Ann Arbor.

La investigación innovadora de Kluger en la década de 1970 sugiere que la fiebre es una respuesta biológica adaptativa a la infección y puede aumentar la efectividad de las células que combaten enfermedades. "Tratar la fiebre con medicamentos puede hacerte sentir mejor, pero en mi opinión es que no es porque disminuye tu temperatura; es porque el medicamento es un analgésico, un reductor del dolor", dice Kluger.

En su mayor parte, los proveedores de atención médica dicen que si deseas tomar un medicamento para reducir la fiebre (y que no interactúa con los medicamentos que estás tomando ni empeora las afecciones subyacentes que puedas tener), hazlo, ya que podría hacerte sentir más cómodo.

Sin embargo, si tu fiebre es de 103° F o más, debes llamar a un médico. Una fiebre alta puede provocar convulsiones o daño cerebral. 

Tylenol vs. Advil

Hay dos categorías principales de medicamentos de venta libre disponibles para reducir la fiebre: el acetaminofeno, más conocido por el nombre de marca Tylenol; y una clase de medicamentos denominados antinflamatorios no esteroides (NSAID) que incluyen al ibuprofeno (Advil y otros) y naproxeno (Aleve y otros) y aspirina.

En las últimas semanas, hubo informes de China y Europa que sugieren que los NSAID podrían empeorar una infección por COVID-19. Como resultado, algunos proveedores de atención médica habían sugerido evitar los NSAID para las fiebres durante este tiempo. 

Sin embargo, los expertos dicen que la teoría se basa en datos anecdóticos y que, por ahora, no hay razón para evitar el ibuprofeno u otros NSAID. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), por ejemplo, dice que "no tiene conocimiento de evidencia científica que relacione el uso de los NSAID, como el ibuprofeno, con el empeoramiento de los síntomas del COVID-19". Y la Organización Mundial de la Salud señala que "según la información disponible actualmente, la OMS no recomienda que no se use el  ibuprofeno. También estamos consultando con médicos que tratan a pacientes con COVID-19 y no estamos al tanto de los informes de ningún efecto negativo del ibuprofeno, más allá de los efectos secundarios habituales ya conocidos que limitan su uso en ciertas poblaciones".

Perkins, del Boston Medical Center, dice que las preocupaciones sobre el ibuprofeno y los NSAID podrían reflejar la falta de investigación médica sólida disponible sobre el problema de salud en rápido desarrollo. "Hay una escasez de datos buenos y confiables para informar las decisiones médicas que tomamos ahora, por lo que es un desafío que todos enfrentamos cuando tratamos de decidir cómo manejar a estos pacientes", dice Perkins. Sin embargo, ella todavía no ha visto alguna razón convincente para evitar los NSAID como el ibuprofeno, si sospechas COVID-19.

Cuándo buscar ayuda médica

Si crees que tienes una temperatura que te inquieta, el primer paso en la mayoría de los casos es llamar a un proveedor de atención médica. Esto se debe a que una temperatura alta por sí sola podría no justificar una evaluación en persona en este momento, dependiendo de tu estado general y factores de riesgo.

"Les decimos a los pacientes que, si tienen síntomas leves y ninguna afección médica subyacente, quedarse en casa y aislarse durante 14 días", dice Nanos. "Si no puedes, haz que una persona te cuide para minimizar la exposición a otros en la casa". Después de 14 días, los CDC dicen que puedes suspender el aislamiento en el hogar si no has tenido fiebre durante 72 horas y han pasado al menos 7 días desde que aparecieron tus primeros síntomas.

Ve al hospital o a la clínica de atención urgente si desarrollas cualquiera de estas señales de advertencia para la COVID-19, según los CDC: dificultad para respirar, dolor persistente o presión en el pecho, labios o cara azulados, o confusión o desmayo.

Perkins reitera la importancia de buscar ayuda médica si experimentas señales de advertencia y dice que si puedes, "llames al departamento de emergencias para informarles que vas en camino, para que puedan prepararse para recibirte".


Inscríbete para recibir Salud y Bienestar, el nuevo boletín mensual que te ofrece todo sobre salud, nutrición, condición física ¡y mucho más!  Recibe contenido nuevo entregado directamente a tu correo electrónico.