¿Cómo mantener un auto que no se maneja mucho?
El mecánico en jefe de Consumer Reports ofrece consejos sobre qué hacer
Hay varias razones por las que podrías tener un auto estacionado por mucho tiempo–– por ejemplo, tras jubilarte, si vas menos a la oficina, si uno de tus hijos se fue a la universidad y dejó el auto en casa, o simplemente prefieres evitar manejar durante el invierno.
Aunque manejar menos el auto que tienes puede ahorrarte dinero en gasolina y en el desgaste normal por el uso, dejarlo estacionado por mucho tiempo puede causar problemas de mantenimiento. Entre ellos están una batería descargada, frenos oxidados, gomas o empaques secos que presentan fugas, o incluso una infestación de roedores o insectos. Cualquiera de estos problemas puede hacer que tu auto pierda valor, sea menos confiable y menos seguro para manejar.
Lo más importante que debes hacer, dice John Ibbotson, mecánico en jefe de Consumer Reports, es manejar el auto por lo menos una vez por semana o cada dos semanas.
“Encender el auto y manejarlo un rato para que el motor, la transmisión, el diferencial, las llantas y los frenos alcancen su temperatura normal de funcionamiento ayuda mucho a prevenir fugas y otros problemas”, dice. “Lo último que quieres es subirte a un auto por el que pagaste dinero esperando que funcione, y encontrarte con un nido de ratones en las salidas de aire de la calefacción o con los frenos trabados por el óxido.”
Si ya no estás manejando tanto como antes, una opción es vender tu auto y, de ser posible, reemplazarlo con una bicicleta normal, una bicicleta eléctrica, un scooter eléctrico u otro medio de transporte más pequeño.
Pero si aun así quieres quedarte con tu auto aunque no lo manejes tanto, esto es lo que recomienda Ibbotson:
Maneja el auto al menos una vez por semana. Enciéndelo y manejalo por lo menos durante 20 minutos. Esto ayuda a mantener en buen estado las partes del sistema de refrigeración, lubricación y combustible, a cargar la batería y a evitar que las llantas se deformen por estar mucho tiempo en la misma posición. Usa los frenos con frecuencia para quitar cualquier óxido que se haya formado en los discos. Establece un horario y cúmplelo. Así evitarás que tu auto pase demasiado tiempo sin usarse.
Si debes dejar de manejarlo por varios meses–– por ejemplo, para protegerlo del clima durante el invierno o por razones mecánicas–– también deberás hacer un horario para revisar la presión de las llantas, revisar que no haya daños por roedores y atender los otros puntos que mencionamos en esta lista. Si te preocupa que las llantas se deformen por estar mucho tiempo sin moverse, una solución sencilla es levantar el auto con soportes antes de guardarlo. Antes de volver a manejarlo, revisa que las bandas del motor no tengan grietas y estén en buen estado, y si el auto ha estado parado por más de seis meses, cambia el aceite.
Revisa la presión de las llantas. La mayoría de los manuales de mantenimiento del fabricante recomiendan hacerlo una vez por semana, porque las llantas con poca presión pueden afectar el control del auto al manejarlo y la seguridad en la carretera. Los expertos de Consumer Reports dicen que hacerlo una vez al mes es suficiente. Lo importante es revisar la presión de las llantas como parte de tu rutina.
Revisa los niveles de los líquidos con regularidad. Asegúrate de que el aceite, el refrigerante y el líquido del limpiaparabrisas estén al nivel adecuado. Revisa debajo del auto para ver si hay fugas. Aunque no estés manejando mucho el auto, el aceite y el refrigerante igual deben cambiarse periódicamente. Consulta los intervalos de cambio que recomienda el fabricante de tu auto.
Revisa las bandas y las mangueras que hay debajo del cofre. Más o menos un vez al mes, abre el cofre y revisa que la banda de accesorios del motor no tenga grietas. También asegúrate de que las mangueras no estén agrietadas ni tengan fugas. (Aprende más sobre cómo revisar debajo del cofre).
Usa un cargador de batería. Dependiendo de dónde te estacionaste, puedes conectar un cargador de batería–– conocido como “trickle charger”–– para evitar que la batería se descargue. Las baterías de los autos están diseñadas para mantenerse cargadas, por lo que dejar que el voltaje baje demasiado puede hacer que se desgasten más rápido. Asegúrate de que el cargador que uses sea un dispositivo inteligente que se apague automáticamente cuando la batería esté completamente cargada. Sobrecargar una batería puede dañarla o incluso provocar un incendio. También asegúrate de que el cargador sea compatible con el tipo de batería de tu auto, ya que algunos cargadores no funcionan con ciertos tipos de batería.
Protege tu auto de insectos y roedores. Tu auto corre el riesgo de tener insectos o roedores incluso si está estacionado en un garaje. Hay varias maneras de prevenirlo, cómo colocar toallitas para secadora dentro del auto o poner trampas. Asegúrate de que lo que uses no represente un riesgo para niños o mascotas. (Aprende más sobre cómo proteger tu auto de los roedores).