Dónde comprar autos usados según tus necesidades y presupuesto
Buscar un auto de lujo de modelo reciente puede ser muy diferente a comprar un vehículo antiguo y económico. Los consejos de Consumer Reports para la compra de autos usados pueden ayudarte a comprar como todo un experto.
Existen varias formas principales de comprar un auto usado: puedes adquirirlo directamente del propietario mediante una venta privada; comprarlo a un concesionario independiente de vehículos usados, a un concesionario de una marca específica de fabricante o a una cadena nacional como CarMax o Carvana; o también puedes buscar un vehículo usado certificado (CPO). La decisión sobre dónde y cómo comprar depende en gran medida del vehículo que estés buscando, así como del tiempo y el esfuerzo que puedas dedicar para encontrar la mejor oferta.
Los mecánicos de los concesionarios inspeccionan minuciosamente los vehículos CPO antes de ponerlos a la venta, lo que los convierte en algunos de los automóviles usados de mayor calidad del mercado. Según los datos más recientes de Consumer Reports, las personas que adquieren vehículos CPO reportan un 14% menos de problemas que aquellas que compran vehículos usados que no son CPO. Estos automóviles cuentan con una sólida protección de garantía respaldada por el fabricante, aunque también cuestan aproximadamente un 2% más que los vehículos usados que no son CPO. Sin embargo, esta opción podría no ser viable si buscas algo menos costoso o de mayor antigüedad de lo que permiten los programas de certificación de los fabricantes.
Continúa leyendo para obtener más información sobre cada una de estas modalidades de compra de vehículos usados y descubre cómo encontrar un automóvil confiable y bien conservado a un buen precio, independientemente del método que elijas.
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Compra de autos usados de particulares
Esto podría implicar negociar un trato directo con cualquier persona; desde un amigo o familiar, hasta alguien que haya colocado un letrero de “se vende” en su auto o lo haya publicado en Facebook Marketplace o en cualquier otro sitio web de venta de vehículos usados.
Ventajas: Es muy probable que, a través de una venta entre particulares, encuentres los vehículos a precios más bajos, especialmente si pagas en efectivo por autos más antiguos y con alto millaje, como por ejemplo un modelo de 12 años de antigüedad con 120,000 millas recorridas.
Desventajas: Las opciones de financiamiento son limitadas y existe un mayor riesgo de sufrir problemas mecánicos, particularmente si el auto tiene más de 10 años de antigüedad y supera las 100,000 millas en el odómetro.
Aspectos para tener en cuenta: Si vas a comprarle a alguien que vende a través de sitios web como Craigslist o Facebook Marketplace, coordina el encuentro en un lugar público y bien iluminado (como una gasolinera, una estación de policía o el estacionamiento de un supermercado) para garantizar tu seguridad personal. Al igual que con cualquier auto usado, solicita ver los registros de mantenimiento y un informe del historial del vehículo. Pídele al vendedor que te permita llevar el auto a un mecánico de tu confianza para realizar una inspección previa a la compra (PPI). El financiamiento puede resultar complicado y es posible que el vendedor prefiera recibir dinero en efectivo en lugar de un cheque bancario certificado.
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Compra de autos usados a un concesionario independiente
Se trata de concesionarios de autos usados que no están afiliados a ninguna marca de fabricante de automóviles en particular. Pueden ser cadenas nacionales muy conocidas, como CarMax o Carvana, o pequeños concesionarios locales con nombres genéricos.
Ventajas: Es posible que ofrezcan precios más bajos que los concesionarios oficiales de los fabricantes, y por lo general disponen de opciones de financiamiento. Carvana, por ejemplo, ofrece una política de devolución con reembolso del dinero en un plazo de siete días, así como una garantía de 100 días o 4,189 millas.
Desventajas: Estos vendedores carecen del respaldo del fabricante, por lo que tendrás menos vías de reclamación si adquieres un vehículo con problemas. El financiamiento interno (ofrecido por el propio concesionario) también puede resultar costoso.
Aspectos para tener en cuenta: Los concesionarios independientes aplican criterios muy variados respecto a lo que consideran un buen auto usado. Es fundamental que un mecánico de confianza inspeccione el vehículo que te estás planteando comprar, ya sea antes de realizar la compra o dentro del plazo establecido para devoluciones. Antes de acudir al concesionario, gestiona la preaprobación de un financiamiento a través de tu propio banco o cooperativa de crédito. Posiblemente el concesionario te ofrezca condiciones más ventajosas que tu banco; sin embargo, si no cuentas con un punto de referencia para comparar, dependerás de las condiciones que te imponga el vendedor.
Comprar un auto usado no certificado en un concesionario de marca
Los concesionarios de marca (por ejemplo, tus distribuidores locales de Ford, Subaru o Nissan) venden modelos usados tanto de su propia marca como de otras. No obstante, algunos de estos vehículos no estarán certificados por el fabricante, lo que significa que carecen de esa capa adicional de protección de garantía que ofrece un vehículo CPO.
Ventajas: Por lo general, estos autos son más económicos que las opciones CPO. Puede que el auto haya sido revisado recientemente por el concesionario, y hay opciones de financiamiento disponibles.
Desventajas: Los autos no certificados en los concesionarios de marca suelen ser más caros que los adquiridos mediante ventas particulares o en concesionarios independientes. Si el auto incluye alguna garantía, es probable que esta no sea tan amplia como la que obtendrías con un vehículo CPO.
Aspectos para tener en cuenta: “A diferencia de los autos CPO, no hay un requisito del fabricante de que el auto tenga que ser revisado según una lista de inspección oficial”, dice Michael Crossen, mecánico certificado y gerente de pruebas automotrices en el Centro de Pruebas de Automóviles de Consumer Reports. “La mayoría de los concesionarios realizan al menos una inspección básica en los autos no certificados; no obstante, para mayor tranquilidad, deberías solicitar el informe del historial del vehículo y sus registros de mantenimiento, así como hacer que lo revise un mecánico que sea de tu confianza”.
Comprar un auto usado certificado
Estos autos, que se venden en concesionarios oficiales de la marca, se someten a rigurosas inspecciones y cuentan con garantías respaldadas por el fabricante, además de otros beneficios. Por lo general, se encuentran entre los modelos de mayor calidad y su precio es aproximadamente un 2% superior al de los modelos que no cuentan con la certificación CPO.
Ventajas: Los vehículos CPO suelen ser modelos de dos o tres años de antigüedad que provienen de contratos de arrendamiento (leasing); esto significa que son más recientes, tienen un bajo millaje y, habitualmente, se encuentran en condiciones impecables. Vienen acompañados de garantías respaldadas por la fábrica (con una vigencia de uno o dos años) que entran en vigor una vez finalizada la garantía original de fábrica. Los mecánicos del vendedor se encargarán de atender y reparar cualquier anomalía detectada durante la inspección de certificación. (Por ejemplo, los autos que presentan daños graves a causa de inundaciones o colisiones quedan descartados del programa de certificación desde el primer momento).
El número de elementos incluidos en la lista de verificación de la inspección CPO varía según el fabricante. Lincoln, por ejemplo, realiza una inspección de 200 puntos, mientras que la inspección CPO de Infiniti abarca 167 puntos. “No te obsesiones con la cantidad de elementos que figuran en la lista de inspección”, aconseja Crossen. “Todos los fabricantes tienen el mismo objetivo: asegurarse de que todo funcione correctamente para minimizar la probabilidad de que tengas que usar la garantía”.
La mayoría de los vehículos CPO incluyen beneficios adicionales, como asistencia en carretera gratuita. Lexus ofrece mantenimiento y cambios de aceite gratuitos durante dos años, y varias marcas brindan una suscripción de prueba gratuita a la radio por satélite. “Al igual que con la sección de garantía del contrato CPO, es aconsejable leer la letra pequeña de cualquier plan de mantenimiento prepagado para ver qué servicios están incluidos”, explica Crossen. “Un plan de mantenimiento gratuito podría cubrir un año completo de los servicios programados recomendados por el fabricante, o podría limitarse únicamente a los cambios de aceite”.
En los últimos años, algunos fabricantes de automóviles también han comenzado a otorgar la categoría CPO a vehículos usados más antiguos y con mayor millaje, lo que permite a los compradores con presupuestos más ajustados obtener una mayor protección de garantía. Acura, Ford, Toyota y otras marcas aplican esta práctica, aunque sus opciones pueden variar en cuanto al alcance y la duración de la cobertura de garantía adicional. Toyota, por ejemplo, ofrece una categoría de vehículos CPO que pueden tener hasta 10 años de antigüedad y registrar hasta 125,000 millas en el odómetro. La garantía limitada del tren motriz (con una vigencia de un año/12,000 millas) que se incluye con estos vehículos ofrece protección mucho después de que haya expirado la garantía original, si bien no es tan exhaustiva ni tan extensa como las garantías que Toyota ofrece para sus vehículos CPO más recientes.
Esta capa adicional de protección contra costos de reparación inesperados convierte a los vehículos CPO en una opción especialmente ideal para los autos de lujo, cuyo arreglo y mantenimiento suelen ser más costosos que los de los vehículos de marcas generalistas.
Desventajas: Pagar más por un vehículo CPO podría no valer la pena si se trata de un automóvil conocido por su gran fiabilidad y sus bajos costos de reparación, como cualquiera de los que figuran en nuestra lista de “Excelentes autos para comprar de segunda mano” mencionada anteriormente. “Podrías reservar ese dinero y destinarlo a posibles reparaciones, o bien utilizarlo para cubrir parte del costo de tu próximo auto”, señala Crossen.
Aspectos para tener en cuenta: Si bien una garantía CPO es, en esencia, una extensión de la garantía original de fábrica, esta puede contener más exclusiones y podría acarrear costos ocultos (tales como deducibles) que pasarás por alto si no lees el contrato detenidamente. BMW, por ejemplo, ofrece una garantía de cuatro años o 50,000 millas para sus vehículos nuevos, la cual “cubre todos los defectos de piezas y mano de obra”. Su garantía CPO extiende dicha cobertura por un año adicional (con millaje ilimitado durante ese periodo), pero excluye la cobertura de la mayoría de los componentes de la suspensión (así como de algunas otras piezas), cuya reparación puede resultar costosa en este tipo de vehículos. Del mismo modo, la cobertura CPO de Toyota excluye la mayoría de las piezas de la suspensión. La garantía CPO de Acura, por el contrario, cubre muchos de estos componentes.
Crossen dice que cuantos más dispositivos de alta tecnología (y de reparación costosa) incorpore un vehículo (elementos como asientos con calefacción y ventilación, o la iluminación ambiental interior LED), mayor será el valor de la protección CPO, siempre y cuando la garantía cubra esos costosos extras. Él recomienda asegurarse de que dichos elementos no figuren en la lista de exclusiones de la garantía CPO. “Asimismo debes estar atento a exclusiones tales como los paneles de techo corredizo o los techos convertibles, los sistemas de infoentretenimiento y los módulos de control electrónico; todos ellos son componentes cuya reparación o sustitución resulta muy costosa”, advierte Crossen.
¿Deberías considerar un factor decisivo para descartar la compra el hecho de que una garantía CPO no cubra algún elemento importante? “No existe una respuesta única para todos los casos”, afirma Crossen. “Todos los programas CPO tienen exclusiones, pero la mayoría cumple una buena función al protegerte de reparaciones costosas e inesperadas. En general, puedes confiar en la garantía CPO y comprar con tranquilidad”.
Algunos concesionarios que no están afiliados a los fabricantes de automóviles pueden anunciar vehículos usados como “certificados”, pero sus garantías no cuentan con el respaldo de fábrica. Los términos pueden ser confusos y tener omisiones de cobertura medio escondidas. La recomendación de Consumer Reports es comprar un vehículo CPO solo en un concesionario afiliado a la marca del auto, y siempre pedir documentación que confirme que la garantía del auto cuenta con el respaldo del fabricante.
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Nota del editor: Este artículo ha sido actualizado desde que fue publicado en la edición de septiembre de 2024 de la revista Consumer Reports.