plomo en el agua

Poco después de que Peter y Erica Finin se mudaran de Michigan a Pittsburgh, realizaron una prueba de plomo en el agua del grifo de su nueva casa. Era 2017 y "toda la situación [del plomo] en Flint aparecía mucho en las noticias", dice Peter. Habían estado pensando en formar una familia y querían estar a salvo.

Al buscar opciones de pruebas, Peter se encontró con un programa ofrecido por Healthy Babies Bright Futures (HBBF), una alianza sin fines de lucro de científicos y grupos de defensa de la salud infantil, y Virginia Tech.

Los resultados de las pruebas mostraron que tenían un grave problema de plomo, con niveles lo suficientemente altos como para dañar potencialmente a niños y bebés. "Dejó en claro que necesitábamos un filtro", dice Peter.

Los Finin y casi 800 familias más a las que HBBF analizó el agua formaron parte de un estudio que se publicó el 20 de octubre. Incluye 9 hogares en Nueva Orleans y 688 de otros lugares de los Estados Unidos.

Casi el 80% de los hogares fuera de Nueva Orleans tenían niveles detectables de plomo en el agua del grifo y el 40% tenían niveles que excedían el límite recomendado por la Academia Americana de Pediatría (AAP) para el plomo en el agua potable de las escuelas. Tal vez lo más preocupante es que el 15% tenía niveles lo suficientemente altos como para causar potencialmente una caída de al menos medio punto en el coeficiente intelectual de los bebés alimentados exclusivamente con biberón y fórmula mezclada con agua del grifo. 

Los resultados de Nueva Orleans fueron ligeramente peores. Se analizaron por separado para que los resultados de la ciudad no distorsionaran los resultados nacionales.

El plomo en el agua potable sigue siento un problema crítico en los Estados Unidos, a pesar de la atención que han desperado las crisis en Flint y otras ciudades, dice Jane Houlihan, directora de investigación de HBBF. "No hay una cantidad de plomo que sea segura", dice, y agrega que los niños "tienen una oportunidad de desarrollar un cerebro sano y el plomo erosiona esa posibilidad".

Consumer Reports se ha preocupado durante mucho tiempo por la exposición al plomo, particularmente sus efectos en los niños, cuyos cerebros y cuerpos aún se están desarrollando.

"Este informe destaca las investigaciones previas de CR que muestran niveles potencialmente dañinos de plomo en algunos alimentos y bebidas que consumen los bebés y los niños pequeños", dice el doctor James E. Rogers, director de investigaciones y pruebas de seguridad alimentaria de CR. "Es fundamental que el gobierno y la industria aborden este desafío de salud pública de inmediato". 

Una neurotoxina potente

El plomo es omnipresente, se encuentra en algunos suelos, juguetes y cerámicas, así como en la pintura de las casas construidas antes de 1978, cuando se prohibió la pintura con plomo.

Sin embargo, el agua potable es una fuente importante. Aunque las tuberías de plomo fueron prohibidas en 1986, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) estima que de 6 a 10 millones de hogares todavía reciben agua a través de líneas de servicio que son anteriores a la prohibición. El plomo también puede provenir del suministro de agua o de la plomería, los grifos o los accesorios de una casa.

"Un bebé alimentado con biberón es el miembro de la familia con mayor riesgo porque bebe un volumen mucho mayor de agua por libra de peso corporal que los niños mayores o los adultos".

JANE HOULIHAN

Directora de investigación, Healthy Babies Bright Futures

Ingerir incluso pequeñas cantidades de plomo con el tiempo puede conducir a problemas de salud duraderos porque se acumula en el cuerpo, dice Mona Hanna-Attisha, pediatra y profesora asociada de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad Estatal de Michigan, quien primero publicitó el tema de los niveles elevados en la sangre de los niños de Flint, Michigan, pero que no participó en el estudio de HBBF. Esos problemas incluyen un coeficiente intelectual y rendimiento académico reducidos, así como trastornos por déficit de atención y problemas de conducta.

Pero aunque la exposición al plomo puede ser peligrosa para cualquier persona, es especialmente preocupante para los bebés alimentados con fórmula en polvo diluida con agua del grifo. "Si el agua de la casa tiene altos niveles de plomo, un bebé alimentado con biberón es el miembro de la familia que corre mayor riesgo, porque bebe un volumen mucho mayor de agua por libra de peso corporal que los niños mayores o los adultos", dice Houlihan.

"Eso es lo que más me mantuvo despierta por la noche en Flint", donde los índices de lactancia son bajos, dice Hanna-Attisha. Los primeros 4 a 6 meses, cuando los bebés no consumen nada más que leche materna o fórmula, son clave para el crecimiento del desarrollo neurológico. "El plomo es una neurotoxina potente e irreversible. No importa lo que hagas, es imposible deshacerse de la exposición al plomo de un niño si está ahí".

Debido a que los pediatras generalmente no examinan a los bebés en busca de plomo hasta que cumplen un año, y el agua en casa no necesariamente se analiza para detectar plomo, se sabe relativamente poco sobre el alcance de la exposición al plomo en estos primeros meses vulnerables de la vida, según Hanna-Attisha.

"Es terrible pensar que no hemos abordado esto", dice.

El nuevo estudio de HBBF ayuda a cuantificar ese daño, ya que incluye un análisis de riesgo que muestra cómo el plomo en estos primeros meses podría causar una pérdida de puntos en el coeficiente intelectual de por vida para los bebés que solo consumen fórmula.

Según el informe de lactancia materna de 2020 de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, solo el 26% de los bebés en los Estados Unidos son amamantados exclusivamente hasta los 6 meses de edad. Esto significa que la mayoría de los bebés beben al menos algo de fórmula durante sus primeros meses de vida. Y se estima que las ventas minoristas de fórmula en polvo en los Estados Unidos, que por lo general es menos costosa que la fórmula líquida, son más de 10 veces mayores que las de la fórmula líquida.

Contaminación generalizada

Las casas que participaron en el estudio de HBBF-Virginia Tech estaban en 343 ciudades y pueblos en 46 estados y fueron construidas entre 1840 y 2019.

A pesar de la distribución a nivel nacional, el estudio no es representativo a nivel nacional. Los participantes querían que se revisaran sus niveles de plomo, muchos porque tenían motivos para pensar que su agua podría estar contaminada. Aun así, dice Houlihan, "me sorprendió que se detectara plomo en tantos hogares".

Solo el 21% no tenía cantidades detectables de plomo en el agua. Aunque las casas más antiguas tenían un poco más probabilidades de tener plomo, el 70% de las casas construidas después del 2000 todavía lo tenía.

En casi el 40% de los hogares, al menos una muestra excedió 1 parte por billón (ppb) del límite recomendado por la AAP para el agua potable en las escuelas. Casi el 15% tenía al menos una muestra por encima de 3.9 ppb, que según la evaluación de riesgo del informe está vinculada a una pérdida de 0.5 puntos de coeficiente intelectual. Esto puede ser suficiente para reducir las ganancias de por vida en un 1% o más para los bebés que solo consumen fórmula hecha con agua del grifo, según la evaluación de HBBF.

Estas cifras no incluyen los resultados de 97 hogares en Nueva Orleans que formaron parte de la prueba de HBBF. Nueva Orleans tiene una larga historia de plomo en el agua del grifo, dice Houlihan, lo que explica por qué tantas familias estaban interesadas en las pruebas. El 71% de los hogares evaluados estaban por encima de 1 ppb, el 22% arriba de 3.9 ppb y el 4% arriba de 10 ppb. Solo el 5% no tenía cantidades detectables de plomo en el agua. 

Riesgos especiales para los bebés afroamericanos

Según el informe de HBBF, los bebés afroamericanos pueden estar en mayor riesgo de tener plomo en el agua del grifo. Eso es principalmente porque es más probable que sean alimentados con fórmula. Según muestran las cifras de los CDC, el 26% de los bebés afroamericanos nunca son amamantados, en comparación con el 16% de los bebés hispanos, el 13% de los bebés blancos no hispanos y el 10% de los bebés asiáticos.

"Los niños afroamericanos tienen una desventaja incluso antes de nacer".

CHRISTIN FARMER

Fundadora de Birthing Beautiful Communities en Cleveland.

En general, los niños afroamericanos tienen más probabilidades de estar expuestos al plomo, lo que agrava las desigualdades desde el nacimiento.

"Los niños afroamericanos tienen una desventaja incluso antes de nacer", dice Christin Farmer, fundadora de Birthing Beautiful Communities, un grupo que brinda educación sobre el parto y la crianza de los hijos a mujeres afroamericanas en Cleveland. Ella dice que los mapas de la ciudad que muestran barrios desfavorecidos y con problemas económicos se superponen con mapas que muestran altos niveles de intoxicación por plomo.

Las familias más pobres también enfrentan mayores obstáculos para solucionar el problema, porque a menudo se exige a los propietarios que paguen al menos parte del costo por reemplazar las tuberías y, en muchos casos, no son dueños de las propiedades de todos modos, dice Hanna-Attisha.

Pero deshacerse del plomo en el agua ahorraría dinero a largo plazo, según un informe de la Fundación Robert Wood Johnson y Pew Charitable Trusts. El informe encontró que eliminar las tuberías de servicio de agua potable con plomo que van a los hogares de los niños nacidos en 2018 protegería a más de 250,000 de ellos y generaría $2,700 millones en beneficios futuros, más que el costo estimado para reemplazar las tuberías. 

Solucionar el problema

Houlihan, Hanna-Attisha y otros expertos dicen que los límites de acción de la EPA sobre el plomo son demasiado altos para ser seguros, y que las leyes que regulan el uso de plomo son demasiado débiles.

La EPA dice que por motivos de salud el nivel de plomo en el agua potable debe ser cero. Aunque se exige a los servicios de agua que tomen medidas para prevenir la contaminación por plomo y otros metales pesados, deben tomar mayores medidas, en particular el reemplazo de las tuberías de plomo, solo si el 10% de las muestras tomadas de los hogares presentan un nivel superior a 15 ppb.

"El estándar federal para el plomo no se estableció en función de la protección de la salud de los niños, se estableció en función del costo y la viabilidad", dice Houlihan.

Cuando se le preguntó sobre la discrepancia entre su nivel de acción y las recomendaciones de salud, la EPA dijo a CR que el nivel de acción no está destinado a establecer un nivel seguro de plomo, sino que se supone que debe medir la eficacia del control de la corrosión en los sistemas de agua.

"Una vez más estamos pasando la bolita, una vez más estamos envenenando silenciosamente a una nueva generación de niños".

MONA HANNA-ATTISHA

Pediatra y profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Michigan State University.

Es más, los servicios de agua a menudo juegan con el sistema, tomando muestras de manera que no más del 10% de las casas excedan los límites, dice Hanna-Attisha. Incluso cuando las ciudades deben reemplazar las tuberías de plomo, los cambios recientes en las reglas federales han retrasado el proceso, lo que les permite reemplazar solo el 3% por año en comparación con el 17% anterior.

"Una vez más estamos pasando la bolita, una vez más estamos envenenando silenciosamente a una nueva generación de niños", dice Hanna-Attisha.

La EPA dice que su nueva norma proporciona un enfoque integral para reducir el plomo en el agua potable y cuestiona la idea de que los cambios de la norma retrasarían el reemplazo de las tuberías de plomo. "Muy pocos sistemas de agua han llevado a cabo programas de reemplazo de tuberías de servicio principal", dice la agencia, señalando que "la mayoría de los sistemas por encima del nivel de acción no alcanzaron el 7% en ningún año", debido a las lagunas en el sistema actual. 

Aunque los hallazgos del HBBF son preocupantes, Houlihan enfatiza que los padres no deben entrar en pánico. Y señala que aunque no existen niveles seguros de plomo, la amenaza del plomo no debería impedir que los padres alimenten a sus bebés de la manera que mejor les convenga, ya sea con biberón o amamantando. En el caso de los bebés alimentados con biberón, los padres pueden tomar medidas para reducir la exposición de sus hijos al plomo en el agua potable, dice.

Algunos servicios de agua ofrecen análisis de agua de forma gratuita y HBBF ofrece pruebas con descuento

Si te preocupan los resultados, utilizar un filtro de agua es fácil y asequible. Busca uno que tenga la certificación NSF/ANSI 53 para eliminar todo el plomo. Esto podría ser una jarra de vertido o un filtro que se adhiera a tu grifo. También puedes obtener un filtro de ósmosis inversa certificado por la NDF/ANSI 58 que se adhiera a tu tubería.

Ana Cook, que vive en un suburbio de Milwaukee, tomó ese paso después de descubrir altos niveles de plomo en el agua cuando estaba embarazada. "Inmediatamente dejé de beber agua en nuestra casa", dice, hasta que se instaló el filtro.

También debes desenroscar y enjuagar el "aireador", una pequeña pantalla al final del grifo, cada pocos meses, dice Hanan-Attisah, porque las partículas de plomo de las tuberías corroídas pueden quedar atrapadas allí.

La EPA también recomienda dejar salir el agua de las tuberías durante 45 segundos antes de beber agua, para limpiar el agua que se ha estancado en la tubería. Y siempre usa agua fría para beber, cocinar y la fórmula del bebé porque el agua caliente puede causar que los metales se filtren.

"Creo que es problemático que tantos bebés y niños estén expuestos al plomo y no se esté haciendo nada importante", dice Cook. Desde entonces, ella y su familia se han mudado a otra casa en el área de Milwaukee. Una de las primeras cosas que hicieron fue instalar otro sistema de ósmosis inversa. "Esta vez ni siquiera analizamos el agua”, dice.


LA CRISIS DEL AGUA EN ESTADOS UNIDOS
(AMERICA'S WATER CRISIS)

Consumer Reports tiene un largo historial de investigación del agua en Estados Unidos. En 1974, publicamos una serie histórica de tres partes (PDF) donde se revela que los sistemas de purificación de agua en muchas comunidades no habían seguido el ritmo de los niveles crecientes de contaminación y que muchos suministros de agua comunitarios podrían estar contaminados. En diciembre de 1974 nuestro trabajo ayudó a que el congreso promulgara la Ley de agua potable segura (Safe Drinking Water Act).

Más de 45 años después, Estados Unidos todavía está luchando con una peligrosa división entre quienes tienen acceso a agua potable segura y asequible y quienes no. Las comunidades de color a menudo se ven afectadas de manera desproporcionada por esta inequidad. Consumer Reports mantiene su compromiso de exponer las debilidades en el sistema de agua de nuestro país, incluso plantear preguntas sobre la dependencia de los estadounidenses del agua embotellada como alternativa, y las implicaciones de seguridad y sostenibilidad de esta dependencia.

Además de nuestras investigaciones en curso sobre el agua embotellada, estamos orgullosos de asociarnos con nuestros lectores y los de The Guardian US, otra institución dedicada al periodismo de interés público, para realizar pruebas de contaminantes peligrosos en muestras de agua del grifo de más de 100 comunidades alrededor del país. The Guardian y CR también publicarán contenido relacionado de Ensia, una sala de redacción sin fines de lucro centrada en problemas de soluciones ambientales.

America's Water Crisis (La Crisis del agua en Estados Unidos) es el nombre que damos conjuntamente a este proyecto y a la serie de artículos que publicamos conjuntamente sobre los principales desafíos que enfrentan muchos en los Estados Unidos para acceder a agua segura, limpia y asequible. Compartiremos contigo los resultados de nuestras próximas pruebas. Mientras tanto, puedes unirte a nuestra conversación en las redes sociales sobre el agua con el hashtag #waterincrisis.

Gwendolyn Bounds
Directora de contenido, Consumer Reports