Cómo limpiar tu horno de microondas
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Los hornos de microondas empotrados en la cocina están integrados en los gabinetes y atornillados a la pared, por lo que reemplazar uno que se estropea no es una tarea sencilla.

Seguro querrás cuidar el tuyo, para evitar reemplazarlo más de una vez cada 10 años, que es el tiempo que la mayoría de los fabricantes nos dicen que deberían durar.

Es posible que tu microondas no llegue a estar tan sucio como tu horno, pero aun así, una de las mejores formas para que siga en buen funcionando es conservarlo limpio. Eso significa limpiar el interior cuando alguien calienta un tazón de pasta sin cubrirlo y limpiar de manera periódica los filtros de grasa que atrapan los vapores de la cocina de la estufa, sobretodo si fríes alimentos a menudo.

Los modelos OTR en nuestras calificaciones de microondas van desde menos de $100 hasta más de $1,000. Reparar uno puede costar al menos unos cientos de dólares. Para evitar molestias y gastos, aquí hay algunos pasos sencillos que puedes seguir diaria o semanalmente para que tu microondas dure. (Consejo: La mayoría de estas sugerencias también se aplican para los modelos de encimeras, pero son más fáciles de reemplazar).

1. Sé rápido con la limpieza. Limpia los derrames tan pronto como se produzcan. Los restos de comida pueden absorber parte de la energía del microondas cuando lo enciendes de nuevo, creando un punto caliente que puede dañar el interior. Ten especial cuidado de no rayar la malla protectora por dentro de la puerta si está expuesta, ya que evita que las microondas se escapen y hagan daño.

Para quitar las manchas de cocción, limpia las paredes y la base del horno con un paño húmedo y caliente. Lava las piezas desmontables, como el plato giratorio, con agua caliente y líquido para lavar platos.

Para disimular los olores, coloca en el horno un recipiente con agua que contenga un cuarto de taza de jugo de limón y ponlo a temperatura alta por 1 minuto. Retira el tazón y limpia la cavidad del horno, utilizando la condensación que se habrá formado para limpiarlo. Limpia las manchas con agua. Repite si es necesario. Raspa las manchas difíciles con una tarjeta de crédito.

2. Enciende el extractor de aire. El extractor de aire de un OTR no es tan eficiente como el de una campana extractora, pero debes usarlo de todos modos. “Muchas veces, el usuario no enciende el extractor cuando cocina en la estufa, lo que hace que la humedad que se eleva de las ollas y sartenes se acumule en los componentes electrónicos del microondas y acorte su vida útil”, explica Wayne Archer, experto técnico de Sears Home Services. Si se acumula la humedad, límpiala con una toalla de papel o un paño suave.

3. Desengrasa el filtro de grasa. Es fácil olvidarse de estos filtros en la parte inferior del microondas que atrapan el vapor y el humo de la cocina. Pero si dejas que se ensucien demasiado, pueden hacer que tu microondas funcione de manera menos eficiente y represente un peligro de incendio. Son fáciles de deslizar hacia afuera para limpiar, pero será mejor que te pongas unos guantes de goma antes de hacerlo. Remoja el filtro en un fregadero lleno de agua caliente y con un detergente para platos desengrasantes como Dawn. Algunos fabricantes dicen que puedes ponerlo en un lavavajillas, pero primero revisa el manual del propietario. Si tu filtro ya no se ajusta bien, reemplázalo.

4. ¡No cierres la puerta de golpe! La puerta de tu microondas tiene tres (o a veces cuatro) interruptores de seguridad que desactivan el horno cuando la puerta está abierta. Para que el microondas funcione correctamente, los interruptores deben alinearse con sus pestillos correspondientes cuando la puerta está cerrada. “Todas las cerraduras de las puertas, los mecanismos de cierre y los interruptores de las puertas son de plástico, por lo que cerrar la puerta del microondas de manera brusca puede romper físicamente cualquiera de estos componentes”, afirma Chris Zeisler, supervisor del servicio técnico de RepairClinic.com. “Todas las series de interruptores deben funcionar al unísono”. El daño a cualquiera de los interruptores o pestillos podría inutilizar el microondas.

5. No lo enciendas mientras está vacío. Algunas personas encienden por error su microondas mientras está vacío cuando solo tenían la intención de usar el temporizador. Si esto sucede por poco tiempo, no pasa nada. “Pero si no hay nada en el microondas, no hay moléculas de agua que se activen, y la unidad puede sobrecalentarse rápidamente o causar marcas de quemaduras en el interior”, explica Zeisler. “Las microondas pueden concentrarse en una sección de la cavidad y causar daños”.

6. Evita la mayoría de los metales. El metal refleja las microondas, mientras que el vidrio, el papel, los plásticos y la mayoría de las cerámicas les permiten que pasen a los alimentos. Poner utensilios de metal o platos con adornos de metal o chapados en oro o plata en un microondas puede provocar la formación de arcos eléctricos; es decir, que salgan chispas. Si los metales están en contacto con los lados del interior, los arcos eléctricos pueden hacer un agujero en la pared de la cavidad, un daño que no se puede reparar. Por lo tanto, mantén al menos una pulgada de espacio libre en todos los lados de tu comida. Algunos fabricantes dicen que puedes usar una pequeña cantidad de papel de aluminio en un microondas, pero solo si está bien doblado alrededor de la comida. Si quieres probar eso, revisa primero el manual del microondas. Los trozos de papel de aluminio que sobresalen o el metal de las bridas pueden actuar como una antena y provocar arcos eléctricos que dañen el microondas.

7. Emplea tiempos de cocción preprogramados. Para evitar que los alimentos se cocinen demasiado y salpiquen dentro del horno, utiliza los ajustes preestablecidos. Y ten en cuenta los tiempos de cocción. “En varias ocasiones escuchamos que un microondas regresa a la fábrica porque se ingresó un tiempo de cocción incorrecto en el sistema de control y la unidad se quemó”, afirma Zeisler. “Si lo configuras accidentalmente a los 50:00 minutos en lugar de los 5:00 minutos, puedes dañar el microondas”.

8. No intentes reparar los componentes electrónicos por ti mismo. No es que necesariamente lo harías, pero en caso de que te sientas tentado a hacerlo, considera que la Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor) ha informado que algunas personas han sido electrocutadas tratando de reparar sus microondas. Según RepairClinic.com, un microondas puede mantener una carga eléctrica a miles de voltios en sus condensadores durante horas o incluso días después de haber sido desenchufado. “El condensador es un componente que almacena energía y la libera cuando es necesario”, explica Zeisler. “Esta energía puede liberarse cuando una persona la toca”. RepairClinic.com aconseja dejar dichas reparaciones a un especialista. Pero primero pregunta el costo total. Es una reparación costosa y reemplazar el electrodoméstico puede costar menos.

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