Cómo limpiar una lavadora de platos

La lavadora de platos es tu máquina de limpieza preferida, especialmente después de una gran comida, cuando la encimera está llena de platos sucios, utensilios de cocina, fuentes para servir y cosas por el estilo. Por lo tanto, deberías devolverle el favor y hacerle una limpieza profunda con cierta frecuencia. Esto hará que tu aparato electrodoméstico funcione sin problemas y tenga un aroma a limpio y el mejor aspecto.

Los siguientes consejos de los expertos te ayudarán a hacer bien el trabajo. Para obtener más información sobre los lavaplatos, incluyendo la forma en que los evaluamos, consulta nuestra Guía de clasificaciones y compra de lavavajillas.

Paso 1: Limpiar el exterior

Si el frente de tu lavadora de platos es de plástico, usa una esponja y agua caliente con jabón para limpiarlo. En el caso de los lavaplatos de acero inoxidable, el limpiador de vidrios es eficaz para eliminar la suciedad acumulada, las manchas y las huellas dactilares. Evita rociar el limpiador directamente sobre el frente del lavavajillas porque la humedad podría dañar los controles electrónicos.

En cambio, rocía el limpiador sobre una servilleta de papel o un paño suave y luego limpia el lavaplatos con eso. Nunca uses toallitas a base de cloro, productos químicos fuertes, esponjas de cocina ni nada abrasivo en una puerta y tina de acero inoxidable.

Usa un trapo para limpiar el sello entre la puerta del lavavajillas y la tina para platos, donde se acumulan los residuos y las partículas de alimentos. La acumulación puede producir olores, provocar el crecimiento de moho y potencialmente impedir que la puerta cierre correctamente.

Paso 2: Limpiar el filtro

Este paso es fundamental para los filtros de limpieza manual, que son comunes en los electrodomésticos más nuevos. Estos filtros no utilizan la trituradora de los lavaplatos de autolimpieza que pulverizan los restos de comida y los arrojan por el desagüe. El resultado es un funcionamiento mucho más silencioso, pero también significa que más restos de comida quedan atrapados en el filtro, lo que puede provocar olores extraños.

Una vez a la semana, más o menos, saca la rejilla inferior y retira el sistema de filtro, que generalmente consta de varias partes entrelazadas. A menudo hay un cilindro central que se desenrosca, lo que te permite levantar el sistema y desmontarlo. Limpia las piezas individualmente en el fregadero con el rociador del grifo o una esponja. Nuestros evaluadores tienen un cepillo pequeño a la mano para retirar los restos de café y otra suciedad granulada que pueda obstruir el material del filtro de malla.

Este también es un buen momento para revisar el brazo rociador y eliminar los restos de comida atrapados. Por lo general, se levanta de la base con un tirón suave. Enjuaga el brazo debajo del grifo y revisa si hay agujeros obstruidos, los cuales se pueden limpiar con un palillo de dientes o una broqueta de madera. Algunos brazos rociadores tienen un orificio adicional en la parte inferior que sirve para disparar agua al filtro y mantenerlo limpio. Antes de reinstalar el brazo rociador y el sistema de filtro, comprueba que no haya obstrucciones. 

Paso 3: Desinfectar y desodorizar

Con el tiempo, las decoloraciones y los olores pueden acumularse en el interior de la lavadora de platos. Usa un limpiador de lavavajillas a base de ácido cítrico, como Affresh o Finish, para eliminar los depósitos mensualmente.

Si la decoloración persiste debido a los depósitos minerales resistentes del agua dura de tu casa, deberás usar un limpiador de lavaplatos más resistente que se compra en la tienda. Hemos probado tres aditivos de detergente para lavavajillas: Finish Power Up Booster Agent, Glisten Dishwasher Cleaner & Hard Water Spot Remover y Lemi Shine Original. Todos tuvieron un buen desempeño, pero en general Lemi Shine fue el mejor.   

Si vives en un área con agua muy dura, puedes considerar agregar sal en el sistema de ablandamiento de agua de tu lavavajillas. Esto mejorará la limpieza y ayudará a prevenir las manchas, ya que la sal ayuda a evitar la acumulación de minerales en la lavadora de platos.