donar sangre de forma segura

Con el deseo de hacer algo para ayudar a mi comunidad durante la actual pandemia de coronavirus, decidí que era hora de subirme la manga, ¡literalmente! y buscar la posibilidad de donar sangre cerca de mi casa en Los Ángeles.

La necesidad ahora es clara: Las reservas de sangre del país están en niveles críticos, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). Pero eso no se debe a un aumento en la necesidad de sangre. El tratamiento de COVID-19, la enfermedad causada por el virus, generalmente no requiere transfusiones de sangre.

En cambio, se debe a que las donaciones de sangre han disminuido considerablemente durante la pandemia de coronavirus. Hasta el 5 de abril, se habían cancelado unas 14,000 campañas de donación de sangre en todo el país, lo que resultó en unas 425,000 donaciones menos de sangre, dice Greta Gustafson, portavoz de la Cruz Roja, la principal organización sin fines de lucro de ayuda en casos de desastre que proporciona alrededor del 40% del suministro de sangre del país.

Esa cantidad de cancelaciones “no tienen precedente”, dice el doctor Jay Bhatt, de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern de Chicago y ex director médico de la Asociación Americana de Hospitales.

Parte de esa disminución se debe a que muchos lugares que solían organizar las donaciones de sangre ahora están cerrados. “Los lugares de trabajo, los campus universitarios y las escuelas están cancelando sus campañas de donación de sangre, ya que estos lugares están cerrados temporalmente y se les ha pedido a más personas que trabajen de forma remota y practiquen el distanciamiento social”, dice Gustafson.

Eso ha hecho que sea más difícil que las personas que desean donar sangre encuentren un lugar cercano. E incluso si pueden encontrar un lugar, pueden estar preocupados ahora por donar sangre.

Para estar segura, tenía muchas preguntas. ¿Me estoy poniendo en riesgo a mí misma o a otros al donar? ¿Hay precauciones especiales que tomar en cuenta ahora? ¿Quién debería evitar donar sangre y quién debería realmente considerarlo detenidamente?

Esto es lo que aprendí, tanto mientras investigaba las preocupaciones como durante mi primera donación de sangre en más de 10 años.

¿Te harán una prueba de coronavirus antes de donar?

No, dice Gustafson en la Cruz Roja. Esto se debe a que el virus no se transmite a través de la sangre, por lo que no hay necesidad de analizar la sangre para detectarlo. 

“No hay datos ni evidencia de que el coronavirus pueda ser transmisible por transfusión de sangre, y no se han reportado casos en todo el mundo de transmisiones a través de la sangre de ningún virus respiratorio, incluyendo el coronavirus”, dice Bhatt en Northwestern. 

(Esa es también una razón por la que no tienes que preocuparte de contraer el coronavirus a través de una aguja contaminada, dice Bhatt. Otra razón: la Cruz Roja y otros sitios de donación siguen procedimientos sanitarios estrictos, desechando las agujas después de cada uso y esterilizando la piel del donante antes de extraer la sangre). 

Por supuesto, si tienes síntomas de COVID-19, debes evitar donar sangre, tanto porque no es saludable donar sangre cuando estás enfermo o débil como porque no deseas exponer a otros, especialmente a los trabajadores de la salud, en el centro de donación de sangre.

Por eso un trabajador de la salud te tomará la temperatura antes de que dones sangre. De hecho, me tomaron la temperatura dos veces: Una vez antes de que me permitieran entrar al centro de donación y otra vez antes de que me sacaran la sangre. Mi temperatura era de 98.7, pero si hubiera tenido fiebre, me habrían pedido que reprogramara mi cita. (Lee más sobre la fiebre y el coronavirus).

El examinador también te preguntará si tienes otros síntomas de COVID-19, como tos seca, dificultad para respirar y dolor de cuerpo o de cabeza; si tienes síntomas de gripe u otra infección respiratoria, como secreción nasal o flemas cuando toses; o si estás tomando antibióticos para tratar una infección bacteriana.

También debes evitar donar sangre si sabes que has estado expuesto a alguien con COVID-19, ya que las personas pueden ser contagiosas antes de mostrar síntomas.

¿Puedes donar sangre si tuviste COVID-19 y ahora estás recuperado?

¡Sí! De hecho, tu sangre tiene una demanda muy alta en este momento. Eso se debe a que después de haber estado expuesto a una infección, tu cuerpo desarrolla anticuerpos o proteínas en la sangre que pueden ayudar a protegerte de contraer la enfermedad por segunda vez. Y compartir esa sangre, llamada plasma convaleciente, con otros, especialmente los trabajadores de la salud, podría brindar protección a las personas que la reciben.  

Los investigadores no están seguros de que esto ocurra con el nuevo coronavirus, pero la semana pasada la FDA anunció que se asoció con la Clínica Mayo para investigar esa posibilidad. “El plasma convaleciente se está evaluando como tratamiento para los pacientes gravemente enfermos con COVID-19”, dice Bhatt en Northwestern. 

Ten en cuenta que no todos los sitios de donación de sangre aceptan plasma convaleciente, así que consulta primero con la Cruz Roja Americana o la Asociación Americana de Bancos de Sangre. También puedes ver si un hospital cercano está aceptando plasma convaleciente como parte del Proyecto Nacional de Plasma Convaleciente COVID-19.

La autora donó sangre de manera segura por primera vez en una década en medio de la pandemia de coronavirus.

¿Hay alguna restricción sobre si podrás donar sangre?

Sí, aunque en respuesta a la escasez de sangre, la FDA redujo algunas restricciones la semana pasada, lo que facilitó la donación de hombres homosexuales así como de personas con tatuajes recientes. 

Pero siguen existiendo algunas restricciones. Por ejemplo, la FDA prohíbe las donaciones de personas que hayan viajado en los últimos 28 días a países con altas tasas de infección por COVID-19, como China, Irán, Italia y Corea del Sur. (Esto podría deberse en parte a la probabilidad de que puedan transmitir la enfermedad a un trabajador de la salud u a otro donante). También hay limitaciones si viajaste recientemente a lugares con altos índices de malaria o paludismo, que se transmite a través de sangre contaminada, como Angola, Bangladesh, Burundi, Madagascar y Mozambique. 

Tampoco podrás donar sangre si tomas ciertos medicamentos, incluyendo los que pueden producir hemorragias, como la warfarina (Coumadin), Plavix y Effien; si tienes bajos niveles de hierro; si pesas menos de 110 libras; o si eres menor de 17 años (en algunos estados puedes donar sangre a los 16 años con el consentimiento de tus padres).

Por último, no dones sangre si los expertos en salud pública dicen que necesitas quedarte en casa porque corres un alto riesgo ya que eres un adulto mayor o tienes problemas de salud subyacentes

¿Qué puedes hacer para protegerte y proteger a los demás mientras donas sangre?

Gustafson, de la Cruz Roja, enfatiza que el personal de todos los sitios de donación de sangre está tomando precauciones adicionales de seguridad. Esto significa que, además de usar guantes y cambiarlos después de cada donante, el personal ha recibido instrucciones para desinfectar con frecuencia todas las superficies, como las mesas en las que se acuestan o se sientan los donantes, así como el equipo y todas las áreas que se tocan con frecuencia.  

Debes tener el mismo cuidado y practicar una higiene escrupulosa antes, durante y después de tu visita. Específicamente, esto significa:

Practicar el distanciamiento social. En el sitio de la Cruz Roja al que fui, las sillas en la sala de espera estaban colocadas a 6 pies de distancia, y Gustafson dice que esa es la política a nivel nacional. Pero después de donar, y sintiendome un poco mareada, fue más difícil para mí hacerlo mientras estaba en la cafetería donde te dan bocadillos y agua. Trata de ser consciente de lo cerca que te sientas de los demás y aléjate para que tu silla esté al menos a 6 pies de distancia de ellos.

Usar una mascarilla. Por supuesto, la persona que te saca la sangre tendrá que acercarse mucho mientras extrae la sangre. Esa es una de las razones por las cuales el personal de la Cruz Roja está obligado a usar mascarillas, dice Gustafson, como lo hicieron todos en mi sitio de donación de sangre.  

Pero tú también debes usar una. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ahora recomiendan que todos usen una mascarilla cuando estén en público. Si tienes el virus y no lo sabes, eso reduce el riesgo de propagarlo, especialmente si toses o estornudas. El sitio de donación al que fui no proporcionaba mascarillas para los donantes, así que lleva la tuya. 

Limitar lo que tocas. Traté de tocar la menor cantidad de superficies posibles durante mi visita. También lo hizo Tracy Preda, de Downey, California. Ella donó a la misma hora que yo, su primera vez, motivada por el padre de un amigo que recientemente supo que depende de la sangre donada para sobrevivir. El consejo de Preda: "No te toques la cara".  

Usar un desinfectante para manos. Cuando realicé mi visita, había desinfectante para manos en cada esquina. Y lo usé a menudo: Antes de tocar el teclado de la computadora para completar un breve cuestionario, después de levantarme de la silla, antes de comer un bocadillo, después de comer un bocadillo, e incluso al salir por la puerta principal.

Llevar toallitas desechables. Olvidé las mías. Pero afortunadamente otro donante, Miguel Alemán, de Lindwood, California, que dice ser un habitual donador de sangre, trajo algunas y las compartió conmigo. Usé una para limpiar la manija de la puerta cuando salimos juntos del edificio, cada uno a 6 pies de distancia.  

Planificar con anticipación. Una de las mejores medidas que puedes tomar es programar tu visita con anticipación. Para encontrar un lugar y un horario, consulta con la Asociación Americana de Bancos de Sangre o el sitio web de la Cruz Roja (800-RED-CROSS).

En el sitio web de la Cruz Roja, puedes registrarte e inscribirte en un RapidPass, básicamente un boleto que puedes descargar en tu teléfono móvil o imprimir. Hacer esto antes de llegar al centro de donación reduce el tiempo que deberías invertir en registrarte. También te permite evitar tener que completar formularios y tocar bolígrafos o teclados de computadoras al llegar al centro de donación.  

Un consejo que aprendí por las malas. Tu pase es válido solo por 24 horas, así que no lo obtengas días antes de tu llegada.


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