chiles y pimientos
Fotografías: Getty Images

Si quieres añadir un poco de sabor a tu próxima comida o merienda, compra algunos chiles y pimientos en el supermercado o en el mercado de agricultores. A finales del verano y en otoño es cuando están en su mejor momento, lo que significa que están llenos de sabor dulce o picante.

Los chiles y pimientos también son bajos en calorías y aportan una buena cantidad de nutrientes, dice la doctora Dana Hunnes, nutricionista principal en el Centro Médico Ronald Reagan de la UCLA en Los Ángeles. Aportan potasio y fibra saludables para el corazón, además de vitaminas A y C para reforzar el sistema inmunitario. Los pimientos amarillos, anaranjados y rojos aportan carotenoides, pigmentos vegetales que pueden proteger contra ciertas enfermedades oculares y cáncer.

Sube la temperatura

Los chiles picantes pueden ofrecer una ventaja adicional para la salud. Su sabor picante lo obtienen de la capsaicina, un compuesto que puede combatir la inflamación y estimular el flujo sanguíneo. Según un estudio de 2019 publicado en el Journal of the American College of Cardiology, las personas que comían chiles picantes más de cuatro veces a la semana tenían aproximadamente un tercio menos de probabilidades de morir de enfermedades cardiovasculares que las que rara vez o nunca los comían.

También pueden desempeñar un pequeño papel en la pérdida de peso. Investigaciones han relacionado la capsaicina con un menor peso corporal y menos grasa abdominal. "Aumenta el metabolismo y la quema de calorías, pero el efecto no dura mucho", dice Hunnes. "No vas a bajar 10 libras comiendo solamente chiles".

Pero los chiles picantes pueden cambiar la forma de comer, y eso puede ayudarte a perder peso. Es difícil comer mucha comida picante, por lo que podrías terminar consumiendo menos, dice Hunnes. Además, esa sensación de ardor puede suprimir el apetito. Los científicos de la Universidad de Purdue descubrieron que las personas sentían menos hambre durante el resto del día cuando espolvoreaban pimienta de cayena en sus comidas que cuando no lo hacían.

A algunas personas les preocupa que comer chiles picantes pueda causarles problemas digestivos. Comer chiles picantes no dañará el sistema digestivo. De hecho, las investigaciones demuestran que la capsaicina que contienen puede reducir los ácidos del estómago y prevenir las úlceras. Pero para algunas personas, los chiles picantes pueden irritar el revestimiento del tracto gastrointestinal y provocar molestias temporales, como acidez o diarrea, dice Hunnes. Si eres propenso a la acidez estomacal, pero quieres intentar darle ese sabor extra a tu dieta, empieza poco a poco y controla si los chiles picantes te provocan síntomas.

Elige tus chiles o pimientos

Cada chile y pimiento tiene un sabor y picor únicos. Este último se mide con base en la escala de picor Scoville, que va desde 0 unidades para un pimiento dulce hasta 300,000 para un chile habanero picante.

Pimientos dulces: Los pimientos morrones amarillos, anaranjados y rojos se cosechan más tarde que los verdes, por lo que suelen ser más dulces. Puedes agregar pimientos morrones u otros pimientos dulces crudos o salteados, como los chiles güeros a ensaladas, salteados y sándwiches. O preparar un pesto de pimientos asados: Coloca ocho pimientos en una bandeja para hornear y ásalos a 350° F durante una hora o hasta que estén suaves. Quita la piel y haz un puré con los pimientos, aceite de oliva, cuatro dientes de ajo, ⅔ taza de almendras y una pizca de sal y pimienta.

Chiles picantes: Si te gusta el picante suave, opta por el shishito (50 a 200 unidades de picor de Scoville), Anaheim (de 500 a 2,500), o los chiles poblanos (de 1,000 a 2,000). Si quieres algo un poco más fuerte, puedes elegir los jalapeños (de 2,500 a 8,000) y el chile serrano (de 10,000 a 25,000). Para algo extrafuerte, elige el tailandés o Thai (de 50,000 a 100,000) o el habanero (más de 100,000).

Usa guantes de plástico o de goma cuando manipules los chiles picantes, aconseja Hunnes. Luego, lávate las manos, la tabla de cortar y otros utensilios. Tener capsaicina en las manos y luego tocarte otras partes del cuerpo puede provocar dolor e irritación. Si comes algo demasiado picante, toma un vaso de leche u otro producto lácteo. Eso aliviará el ardor, posiblemente porque una proteína de los lácteos se une a la capsaicina.

Una manera fácil de incorporar los chiles o pimientos a una comida es colocarlos en aceite y luego asarlos a la parrilla o a la plancha durante 10 o 20 minutos. Voltéalos con frecuencia a medida que aparezcan burbujas en la piel y ésta se ablande. Limpia los trozos carbonizados o quítales la piel. Sírvelos encima de pescado o pollo o mézclalos en una salsa o sofrito. (Prueba la receta de salmón con salsa de tomate y pimientos asados, más adelante). O rellena los pimientos cortados por la mitad y sin semillas con verduras o atún y queso, y luego hornéalos.

Salmón con salsa de tomate y pimientos asados
Fotografía: Wendell T. Webber

Salmón con salsa de tomate y pimientos asados

8 tomates enteros
2 chiles poblanos enteros
2 chiles jalapeños enteros
1 cebolla morada pequeña, pelada y cortada en cuartos
3 dientes de ajo sin pelar
2 cucharadas de aceite de oliva
Jugo de 1 lima o limón (aproximadamente 2 cucharadas)
½ cucharadita de comino molido
⅓ taza de cilantro picado
½ cucharadita de sal
1¼ libras de filete de salmón
Pimienta negra al gusto

Preparación

1. Precalienta el asador. Coloca los tomates, los pimientos, la cebolla y el ajo en una sartén. Rocíalos con una cucharada de aceite de oliva. Ásalos de 10 a 15 minutos, dándole vuelta una vez, hasta que los tomates estén tiernos y los pimientos y la cebolla estén ligeramente ennegrecidos. Deja enfriar durante 5 minutos.

2. Corta la base de los tomates y deséchalas, luego quítales la piel. Corta los pimientos por la mitad (no olvides usar guantes de plástico para protegerte las manos de quemaduras), luego retira las semillas, las membranas y la piel (si se pela fácilmente; si no, déjala). Retira la piel del ajo. Coloca los tomates, los pimientos, la cebolla, el ajo, el jugo de limón y el comino en un procesador de alimentos. Pulsa el procesador unas cuantas veces para picar; no lo hagas puré. Pásalo a un tazón y agrega el cilantro y ¼ de cucharadita de sal.

3. Unta el salmón con la cucharada restante de aceite. Espolvorea con el resto de la sal y la pimienta. Asa unos 10 a 12 minutos o hasta que el pescado esté bien cocido. Corta el salmón en seis trozos y sirve con la salsa de tomate y pimientos.

Rinde 6 porciones

Información nutricional por porción: 270 calorías, 18 g de grasa, 3.5 g de grasa saturada, 7 g de carbohidratos, 2 g de fibra, 3 g de azúcares (0 g añadidos), 21 g de proteína, 260 mg de sodio.

Nota del editor: Este artículo también se publicó en la edición de octubre de 2021 de Consumer Reports On Health