Mantente al día con la atención pediátrica de rutina durante la pandemia

La pediatra Shelly Vaziri Flais, MD., descubrió algo sorprendente mientras cuidaba a niños pequeños durante la pandemia de coronavirus. En situaciones normales, ella sonreía a sus pacientes infantiles y ellos a menudo le sonreían de vuelta, una reacción típica de los bebés. Actualmente, ella usa una mascarilla durante cada visita del paciente, para protegerse a sí misma y a sus pacientes de la posible transmisión de COVD-19 y no esperaba que sus pacientes pudieran verla sonriéndoles detrás de su mascarilla. Sin embargo, ellos lo hacen.

"Todavía sienten tu sonrisa en tus ojos", dice. Y ellos sonríen también.

Desafortunadamente, Varizi Flais, quien ejerce en el área de Chicago y es profesora adjunta de pediatría clínica en la escuela de medicina Feinberg de Northwestern, últimamente no ha visto suficientes sonrisas infantiles o bebés.

Las consultas para los exámenes periódicos infantiles y vacunación han disminuido significativamente en medio de la pandemia del coronavirus, en parte debido a los consejos de los funcionarios de salud pública de quedarse en casa para limitar la propagación del virus. Varizi Flais indica que las personas han tomado en cuenta el mensaje.

Sin embargo, dice, muchos padres no parecen haber escuchado otros mensajes igualmente importantes con tanta claridad: que incluso durante la pandemia, los exámenes periódicos de bebés y niños siguen siendo esenciales. A pesar de que las restricciones han comenzado a disminuir en todo el país, algunos padres aún desconfían de una visita al médico.

Esto es lo que necesitas saber sobre por qué es tan importante mantenerse al día con la atención pediátrica y qué puedes hacer para proteger a tus hijos en el consultorio del pediatra.

Por qué los padres han retrasado recibir atención de rutina

En medio de cierres y órdenes de quedarse en casa, los consultorios de pediatras, como los de otros proveedores de atención médica, se consideran negocios esenciales. Aun así, la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) ha notado "una reducción significativa en las consultas de niños sanos" desde el comienzo de la pandemia. Esto ha llevado a que muy pocos niños reciban sus vacunas y chequeos importantes a tiempo, indica la AAP. 

A medida que las ciudades y los estados pasan por varias etapas de reapertura, muchos estadounidenses siguen siendo cautelosos. En una reciente encuesta representativa a nivel nacional realizada por Consumer Reports, el 76% de los estadounidenses dijo que estaban "algo" o "muy" preocupados por la continua propagación de COVID-19 en sus comunidades. Y en muchos estados, los casos de COVID-19 todavía van en aumento. 

Algunos padres también pueden ser más cautelosos sobre el riesgo de que sus hijos desarrollen una complicación grave pero poco común de la enfermedad que aparece en las noticias conocida como síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C.

Sin embargo, los pediatras están tomando precauciones para asegurarse de que los niños que vienen a las visitas estén lo más a salvo posible de COVID-19. Y la evidencia hasta ahora sugiere que los niños pueden ser menos susceptibles al coronavirus que los adultos y que en la mayoría de los casos, la enfermedad no es grave en los niños, aunque parece que pueden contagiar a otros.

Aun así, indica Varizi Flais, "el mayor riesgo sería no estar al día con su atención médica de rutina y sus vacunas".

La importancia de la atención pediátrica regular

Los expertos en salud recomiendan que un pediatra revise a los bebés al menos 10 veces antes de los 2 años. Una consecuencia crítica de omitir la atención pediátrica regular es la falta de vacunas vitales. 

Los datos de Michigan publicados en el Informe semanal de Morbilidad y Mortalidad de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), muestran que el porcentaje de niños que estaban al día con sus vacunas disminuyó en mayo en comparación con los mismos meses de años anteriores, cayendo por debajo del 50% para niños de 2 años y menores.

Y en una conferencia de prensa el 20 de mayo, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, anunció que las tasas de vacunación de los niños habían bajado precipitadamente en esa ciudad: un 43% para los niños de 2 años y menores, y un 91% para los niños mayores de 2 años. 

Si muy pocas personas se vacunan contra las diversas enfermedades para las cuales tenemos vacunas, podrían ocurrir nuevos brotes de estas enfermedades. Diferentes enfermedades tienen diferentes umbrales de tasas de vacunación que los funcionarios de salud pública dicen que son necesarios para evitar que ocurran brotes. Para el sarampión, por ejemplo, que causó numerosos brotes en varias partes del país en el 2019, los científicos creen que las tasas de vacunación por debajo del 93 al 95% podrían provocar brotes. 

Esto nunca es bueno, pero especialmente no en el clima actual de salud pública, dice Sally Goza, MS., presidente de AAP y pediatra de atención primaria en Georgia. "No podemos permitirnos tener un brote de otra enfermedad en medio de la pandemia". 

Y aunque el coronavirus parece que, en términos generales, no causa enfermedades muy graves en los niños, las enfermedades prevenibles por vacunación, como la tos ferina, el sarampión y el rotavirus, pueden ser muy peligrosas para los niños. "El coronavirus probablemente no representa un riesgo tan grande para la mayoría de los niños" dice Goza. "Pero estas otras enfermedades sí lo hacen".

La otra razón importante por la que los chequeos regulares son críticos para los niños es para que los pediatras puedan identificar signos de cualquier problema emocional, de desarrollo u otro problema de salud. Verifican si los recién nacidos están recibiendo una nutrición e hidratación adecuada, si los niños pequeños están cumpliendo metas como decir suficientes palabras y si los niños mayores muestran signos de dificultades de salud mental.

Según Goza, esto es especialmente crítico en este momento, porque la pandemia ha tenido un alto costo emocional tanto para los padres como para los niños. "Veo ansiedad desde los 4 y los 5 años" dice. 

Qué esperar en el consultorio del pediatra

La AAP está impulsando una acción importante para asegurarse de que tus hijos reciban sus vacunas y controles a tiempo: Llama a tu pediatra.

La razón por la que este es el primer paso es que diferentes médicos han encontrado diferentes soluciones para mantener sus salas de espera y consultorios seguros, asegurándose de que los visitantes mantengan la distancia social, y mantienen a los pacientes enfermos separados de los pacientes sanos que vienen a recibir atención preventiva. 

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han  brindado lineamientos a los pediatras para mantener a los pacientes seguros durante las visitas al consultorio. Las estrategias incluyen programar visitas por enfermedad y chequeos regulares a diferentes horas del día o pedirles a las familias que permanezcan en sus autos mientras esperan en lugar de usar la sala de espera. 

Algunos médicos han establecido unidades móviles para proporcionar vacunas, o incluso han estado realizando visitas a domicilio. Otros han instalado tiendas de campaña en sus estacionamientos, brindando vacunas en los automóviles. 

Muchos dependen de  consultas por telesalud para chequeos y consultas que se pueden hacer virtualmente. La AAP dice que la telesalud puede ser útil para los niños que se han enfermado o que tienen enfermedades crónicas que necesitan atención. Algunas partes de las consultas de niño sano también se pueden atender a través de telesalud, aunque el examen físico, las pruebas de laboratorio necesarias, y los exámenes de audición y visión deben realizarse en persona.

Si tu hijo se enferma y crees que podría tratarse de COVID-19, llama a tu pediatra con tus inquietudes para averiguar si debe hacerse la prueba. Sin embargo, en general, un caso de COVID-19 puede manejarse en casa asegurándose de que un niño enfermo descanse y tome líquidos. Monitorea los síntomas y llama al médico si parece que la condición de tu hijo empeora. 

COVID-19 grave en niños: Esto es lo que debes saber

En la primavera, los médicos y científicos comenzaron a informar casos de lo que parecía ser una complicación grave de COVID-19 en niños: una respuesta inmune anormal a la enfermedad ahora denominada síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C. Los síntomas incluyen fiebre persistente durante varios días, dolor abdominal, diarrea, vómitos, erupción cutánea, dolor de cabeza, letargo, confusión, síntomas respiratorios y más. 

Los científicos apenas comienzan a comprender MIS-C, y no es claro por qué algunos niños desarrollan este síndrome. Según UpToDate, una herramienta de toma de decisiones en línea para profesionales de la salud, al parecer se presenta en algunos jóvenes en las semanas posteriores a la recuperación de un caso de COVID-19, suficiente tiempo después de un caso para que una prueba regular de SARS-CoV-2 sea negativa, sin embargo para una  prueba de anticuerpos (la cual muestra si alguien ha estado expuesto al virus en el pasado) sea positiva.

Si bien la verdadera tasa de incidencia de MIS-C aún no se conoce, se cree que es muy rara. Aun así, reflejando las tendencias encontradas para los casos regulares de COVID-19, los niños afroamericanos e hispanos representaron una mayor proporción de casos que los niños blancos en dos análisis iniciales, uno del Reino Unido y otro de Nueva York, según los CDC

Esta grave complicación de COVID-19 ha producido algunos titulares atemorizantes y Vaziri Flais dice que ha recibido muchas preguntas de los padres al respecto. Es otro recordatorio de la importancia del distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado frecuente de manos para personas de todas las edades.

Pero dado que el MIS-C es tan poco frecuente, Vaziri Flais dice que estaría más preocupada de que un niño no vacunado contraiga sarampión una vez que la gente comience a salir de nuevo. 

Aun así, está siempre atento a los síntomas graves relacionados con este síndrome y llama a tu pediatra si estás preocupado. El médico de tu hijo puede ayudarte a determinar si necesitas llevar a tu hijo al consultorio para que lo evalúen, o si debe ir directamente a la sala de emergencias, y puede ayudarte a hacer un plan para hacerlo de manera segura. Si los síntomas son graves y no puedes comunicarte con tu pediatra, ve directamente a la sala de emergencias. 

Los síntomas que deberían incitarte a recibir ayuda de emergencia, según los CDC, incluyen: dificultad para respirar, dolor o presión en el pecho que no cede, un nuevo episodio de confusión, no poder despertarse o permanecer despierto, labios o cara azulados y fuerte dolor abdominal.


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